Fiebre del miércoles por la noche o El miedo a las inyecciones

No pude escribir antes esta semana por una severa gripe que me traje de Holguín, en un mes de marzo que amenaza con imponer una buena marca en materia de hospitales y enfermedades. Pero tanto mi hijo Javier —con dos rápidos ingresos que incluyeron una apendicitis aguda— como yo, al parecer podremos extraer algún provecho de estos contratiempos. Sigue leyendo