La composición del Parlamento o Cuando la homosexualidad deja de ser un “asunto privado”

Cuando el domingo ejerza mi derecho al voto para elegir a los diputados y las diputadas al Parlamento de Cuba, lo haré a sabiendas de cuántas mujeres y hombres, personas blancas y negras; de qué edad y nivel escolar, y hasta cuál tipo de trabajo desempeñan quienes integran la candidatura, pero no tengo la menor idea de la cantidad de homosexuales que habrá en nuestro nuevo gobierno. Sigue leyendo