Mi “carrera” antideportiva y una foto “vergonzosa” de la infancia

Mi escasa destreza física para los deportes es tan proverbial y legendaria como mis pobres aptitudes musicales. Aprovecho estos días en que tanto hablamos en la Isla de las llamadas Olimpiadas cubanas para cumplir otra deuda pendiente con mis lectores, acerca de la prometida historia de mi poco gloriosa, pero divertida “carrera” deportiva. Sigue leyendo