Paquito el calientico o Al VIH/sida buena cara

Una fiebre pertinaz de origen desconocido me apartó de esta bitácora los últimos quince días para otra instructiva gira hospitalaria, pero ya estoy de regreso en casa, y quiero agradecer a mis amistades, familiares y a todas las personas que estuvieron al tanto de mi salud, e incluso hasta a quienes aquí —me encanta el humor negro— casi me dieron por muerto. Sigue leyendo

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Fiebre del miércoles por la noche o El miedo a las inyecciones

No pude escribir antes esta semana por una severa gripe que me traje de Holguín, en un mes de marzo que amenaza con imponer una buena marca en materia de hospitales y enfermedades. Pero tanto mi hijo Javier —con dos rápidos ingresos que incluyeron una apendicitis aguda— como yo, al parecer podremos extraer algún provecho de estos contratiempos. Sigue leyendo

Mi “vacuna” contra el SIDA y un Pérez que no es cualquiera

Al final quién sabe si tal vez los lectores de esta bitácora y yo hagamos juntos un aporte a la ciencia mundial, al descubrir que las polémicas en los blog y las redes sociales suben los CD4 y debilitan al VIH. Lo digo porque acabo de venir de una consulta rutinaria en el IPK, y les tengo buenas noticias, no solo sobre mi salud, sino también sobre un Pérez que —en contra de la frase popular que hace notar lo común de ese apellido en Cuba— definitivamente no es cualquiera. Sigue leyendo