El regreso del tío pródigo o La sangre pesa más que el agua

Después de 45 años de su salida de Cuba para ir a vivir a los Estados Unidos, Pedro, el mayor de mis tíos, e Irma, una de mis primas, a quienes nunca antes pude conocer, vinieron de visita por primera vez a La Habana para ver a mi madre y redescubrir a toda nuestra parentela. Sigue leyendo