¿Mala fe de la Televisión Cubana contra dúo Buena Fe?

El pecado original está en concebir la inclusión de la diversidad sexual en la programación televisiva como un asunto de “cuotas” o de mantener un falso “equilibrio” de temas, donde sus máximos directivos —y quienes les dirigen— perciben la orientación homosexual, sea femenina o masculina, como algo negativo, un antivalor que requiere una “dosificación” y solo lo muestran por no desconocer la tozuda realidad, pero que en el fondo no comprenden ni aceptan. Sigue leyendo