Las pruebas finales de Javier y Mi graduación del sexto grado

Por estos días en que mi hijo Javier realiza los exámenes finales de sexto grado, rememoro aquella primera etapa de la vida estudiantil, los rituales que yo seguía para las pruebas, la alegría por las calificaciones y aquella sensación de obstáculo vencido, alivio temporal y despedida transitoria, como antesala de las vacaciones y nuevo punto de partida.

Tarjeta de felicitación por el Día de los Padres cuando yo estaba en quinto o sexto grado.

En particular guardo un grato recuerdo del adiós a la enseñanza primaria, en medio de la ilusión y la inquietud sobre si podría o no entrar a la Escuela Lenin en la secundaria, lo cual dependía de la ubicación dentro de un escalafón para toda La Habana, de acuerdo con los resultados docentes que obtuviéramos los aspirantes.

Mientras observo a mi hijo, casi puedo respirar otra vez aquella genuina sensación de libertad, de crecimiento, durante esas dos semanas en que íbamos a la escuela en la mañana  o en la tarde, para hacer el examen y luego regresar a casa, solos o en pequeños grupos, luego de confrontar entre nosotros: “¿en qué te equivocaste?, ¿cómo saliste?, dime cuánto daba el ejercicio tal, ¿qué había que poner en la pregunta más cual…?”

No podría precisar cómo yo estudiaba en aquellos tiempos. O sea, no me parece que siguiera un método, un sistema, como lo tendría después, a partir de la secundaria, y sobre todo del preuniversitario. Pero sí cultivaba ya mis pequeñas manías, ciertas supersticiones infantiles que luego mantuve en alguna medida durante la adolescencia y la juventud.

Entre tales liturgias propiciatorias, sobresalía la de creer en la suerte que me podía dar el hecho de utilizar o llevar conmigo determinado lápiz, goma de borrar, sacapuntas o bisturí, regla o cartabón, los cuales conservaba durante todo el periodo de pruebas (en aquellos tiempos no utilizábamos portaminas, los primeros que conocimos eran pesados, toscos y había que rajar los lápices a la mitad para extraerles la barra de grafito y usarla como repuesto; por supuesto, no existían minas 0.5 ni 0.7).

También para esa fecha comenzábamos a ser competitivos. Quizás no lo fuéramos tanto como a veces me parece una parte significativa de la niñez y juventud actual, pero al menos en sexto grado ya el asunto de quien obtenía mejores notas o alcanzaba un mayor promedio, era un tema de relativa importancia. No tengo la impresión, sin embargo, de que en aquella época los padres participaran tanto —o hasta sufrieran, como a veces tengo la impresión de que ocurre ahora— por esas comparaciones y rivalidades estériles a costa de los desempeños académicos de sus hijos e hijas.

Mis calificaciones finales y promedio académico en sexto grado.

Y no quiere decir que mi mamá y mi papá no mostraran satisfacción por unas buenas notas, pero no les recuerdo obsesivamente atentos a si yo hacía las tareas o repasaba para un examen, y mucho menos estaban pendiente de las calificaciones del resto del aula. Tampoco existía esa macabra práctica educativa de los sofisticados trabajos investigativos que a menudo les exigen hoy a los estudiantes en la escuela, para que los padres tengamos que hacerlos en la casa y a veces hasta en nuestro horario laboral.

A la hora de completar un examen tenía mis costumbres, casi una metodología. Excepto en las pruebas de Educación Física donde ya conté una vez que yo era un desastre, y alguna que otra dificultad con mis escasas habilidades artísticas o por mi torpeza para los idiomas extranjeros,  me las arreglaba bastante bien para mantener la ecuanimidad ante el temible cuestionario en blanco.

Dice el refrán que cada maestro tiene su librito, y yo agregaría que cada estudiante también posee un procedimiento muy personal para contestar una prueba. Trataba siempre de mantener la calma ante la lectura inicial de las preguntas por parte de los profesores, e intentaba no apresurarme a sacar juicios sobre si sabía o no todas las respuestas.

Completaba el formulario en estricto orden consecutivo, con independencia del grado de dificultad de cada interrogante. Solo pasaba a la siguiente pregunta cuando no entendía la formulación de algún inciso o no me sabía en lo absoluto la respuesta; entonces procuraba no caer en pánico, proseguir con el examen y dejar el “chícharo”, la “croqueta”, el “sorbeto” —así nombrábamos a ese tipo de enigma indescifrable—   para el final.

Portada y contraportada de la misma boleta de notas, donde es posible ver nombre, grado, curso, escuela y municipio, entre otros datos.

Por suerte, la mayoría de las veces, con un poco de lógica y sangre fría, encontraba alguna solución aceptable en el repechaje. Cuando definitivamente ignoraba algún contenido, daba la partida por perdida y entregaba el inciso en blanco. No me gustaba adivinar o tratar de inventar para ver si, como el burro de la fábula, soplaba la flauta por casualidad.

Tampoco consumía todo el tiempo oficial que daban para la prueba, si antes terminaba o me daba cuenta de que no sabía qué responder en algún acápite. Nunca empleé esa rara técnica de estar dos horas y hasta más frente a la hoja muda, en espera de que ocurriera un milagro y tuviera una revelación, como hacen con frecuencia no pocos estudiantes en cualquier nivel de enseñanza, para desesperación y castigo del profesor que aplica o cuida el examen.

Y no hablo de fraude, porque era muy infrecuente en los años 70 y 80 siglo pasado. Ni por los alumnos, ni por los docentes. En toda la Primaria solo hubo una pregunta, si mal no recuerdo de geografía o ciencias naturales, que la maestra nos tuvo que “soplar” porque ella no había impartido el contenido en clases. Me impresionó tanto aquel acontecimiento tan inusual, que todavía me parece verla mientras escribía la respuesta en la pizarra con cara de culpa.

Sin embargo, no todo era mejor en aquella época. Por ejemplo, me parece que no existía la misma compenetración y vínculo sistemático de los padres con la escuela, y lo que es más importante para la muchachada: no había fiesta de graduación (por lo menos en mi modesto colegio de Centro Habana no la tuvimos o yo no me acuerdo), como ya casi era una obligación en la actualidad.

Y digo “era” porque tampoco Javier podrá tener esa íntima y postrer celebración con su maestra de varios cursos y estas primeras e inolvidables amistades de su infancia, cuando reciba su certificado de la enseñanza elemental durante los próximos días.

Parece que ante los excesos de excursiones, piscinas, alquileres, presupuestos, oropeles y abalorios —también suele haber exageraciones—, alguien en el Ministerio de Educación o en alguno de sus niveles intermedios tuvo la “genial” idea de prohibir este año cualquier tipo de festejo colectivo de fin de curso, dentro o fuera de la escuela, donde participen sus educadores.

No todo era mejor en aquella época en que yo cursé la Primaria. Javier tendrá una graduación diferente.

Pero bueno, hay veces lo más sencillo es lo que más nos queda en la memoria y el sentimiento. La huella más indeleble que me dejó el final del sexto grado, fue aquella frenética algarada durante mi última jornada en la escuela primaria, cuando nos hicimos pintarrajear autógrafos por nuestros compañeros, maestros, familiares y amistades del barrio sobre las camisas blancas, pantalones y pañoletas rojos del uniforme pioneril que ya no volveríamos a vestir nunca más.

Hasta hace muy poco tiempo, andaba todavía por algún escondrijo de mi ropero aquella diminuta camisa escolar con decenas de rúbricas en tinta de bolígrafo, la mayoría ya descoloridas e ilegibles tras el paso de los años. Cuando esta semana concluya su último examen y luego hagan el tradicional acto de fin de curso en la escuela, yo también estoy listo para estampar una felicitación en cualquier rinconcito del uniforme de Javier.

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55 comentarios

  1. Lo mas que me choco fue: CERTIFICO: Que este(a) alumno(a)

    Paco por mucho que me molestara “compañerito” lo hubiese preferido a eso, CERTIFICO: Que el compañerito…

    Y no pienso que algún maestro se atreva a evaluarlo menos de 100, como todos sabrán eres “amigo” (Sidekick) de la princesa. Después ese niño prodigio ocupara un cargo muy elevado y como su padre, trabajara quizás en un periódico y no sabra ni redactar. Después nos preguntamos que es lo que no funciona en el Comunismo. 🙂 …

    • Gracias por lo de “prodigio”, aunque no creo que lo merezca, porque son mis notas, no las de Javier, y te juro que a los 11 años yo no conocía a Mariela Castro 😉 (Parece que algunos que critican mi redacción no tienen muchas facilidades para entender lo que leen. Pero debo ser yo, que no me sé explicar bien 🙂 )

  2. Tomando como base que: Un tipo inteligente no puede ser comunista y tipo comunista no puede ser inteligente.
    Aqui sólo hay dos caminos posibles:
    O no eres comunista (me decanto por esta) o te regalaron las notas por “teacher’s pet”

  3. Paquito, he disfrutado estas memorias tuyas porque se parecen muchísimo a las mías. Yo, no obstante, recuerdo haber sentido cierta amargura el último día de 6to grado: había acabado con 96 puntos y algo, y creo que la Lenin se cogía con 98 (en aquel momento se entraba desde la secundaria). No me alcanzaba para entrar, por lo que sentí que la tierra me tragaba.

    Algo así volví a sentir cuando acabé el segundo año del SMA: me había estado preparando para las pruebas de concurso, para entrar a la universidad en cuanto acabara el servicio, y me presenté a los exámenes. La matemática, como siempre, me dio knock out e invalidó los buenos resultados de Historia y Español. Tuve que pasar la Orden 18. “¿Perder otro año? ¡Coñó!”.

    Dios, sin embargo, escribe derecho en renglones torcidos. Hoy miro para atrás y me felicito por aquellos “grandes” contratiempos, pues me dieron la oportunidad de conocer en otros sitios a grandes amigos, de adquirir otras experiencias…, en fin, que no fue tiempo perdido.

    Y me voy con mi filosofía “escolar” a otra parte…

    • Luis Luque: Lo importante es que lograste ser un excelente profesional y una gran persona. Coincido contigo en que toda experiencia de vida es válida, cuando tratamos de aprovecharla para hacer el bien.

  4. Oye PAQUITO en la foto esa de niño se te ven ya las plumitas.

    • habananueva: Y hay otras mejores :-), pero las “plumitas” no tienen que ver exactamente con la orientación sexual.

  5. Compara la foto tuya con la de tu hijo y veras la diferencia.

    • habananueva: Javier es un mangón 🙂 Lo importante es que lo hemos educado para que tenga confianza y seguridad en sí mismo, sea lo que sea.

      • “Confianza y seguridad en si mismo.”

        Paco, no jodas, que eso en Cuba esta prohibido.
        Como tu mismo estabas prohibido y tu mariconeria estaba prohibida hasta que a la Princesa se le ocurrio manipular a la gente como tu para viajarse por el mundo y pintar aquello como de reforma. Tal para cual.

        Ahora mismo, tu hijo puede salirte homosexual. Ahora hace falta que no te salga disidente. Porque lo vas a tener que chivatear, no?

        • tkh: Tal vez lo que algunas personas tengan “prohibido” al hablar sobre Cuba sea la honradez, lamentablemente 😦

  6. Paquito: estaba con Luque leyendo tus notas, y me he quedado con la boca abierta al ver que ¡estudiamos en la misma escuela!. No sabía que eras de Centro Habana tú también. Incluso identifiqué la firma de la profesora: Gladis García. ¿Te acuerdas? la hermana de Ulises García, el titiritero. jajajaja Ella no me dio clases, pues se jubiló antes. En quinto sí me dieron Roberto Y Zunilda. Yo soy un poco más joven que tú, terminé la primaria en el 85. Nunca más volví a la Hermanos Saíz, pero está en planes, pasé muchos buenos momentos allí, de tercero a sexto. Lamento no conservar ninguna boleta de notas, que por cierto, eran tan buenas como las tuyas. jajaja Un beso.

  7. Paco me han dicho de buena tinta que te fijabas en las pruebas de matematicas. Y que en Educacion Fisica casi siempre ibas a extraordinario porque no podias subir la soga, ni siquiera la que utilizaban las hembres que tenian nudos. Ni hablat de subir la sogo con las piernas en L.

    • Chiquitica: En todo caso, me fijaría alguna vez en las pruebas de inglés en la secundaria, cuando eran preguntas de yes o no, y nos poníamos de acuerdo para si era yes, poner la mano en la cara, si era no, en otro lado, y así… Yo creo que fue el único fraude que recuerdo, lo hacía toda el aula, y el problema era cuando alguien equivocaba el signo y se embarcaba todo el mundo 🙂 Por suerte, no había extraordinario en educación física 😉

  8. Paco asistiras? o tienes miedo peder los “privilegios”?!

    Yoani Sánchez ‏@yoanisanchez
    RT @OLPL A besarse en masa este jueves 5pm al lado de la sala polivalente Ramon Fonst: proyecto LGBT Arcoiris (Havana Times)

    • Me parece una idea atractiva, pero ya sabes que no creo mucho en el “orgullo gay”. De hecho, en otras circunstancias tal vez hasta podría ir, pero esta vez no lo creo.

  9. La nueva orden agrícola de Fidel Castro ha comenzado a cumplirse. Como en los viejos tiempos del café caturra en La Habana, las vacas enanas y los tomates en azoteas, la campaña de siembra de moringa es ya un hecho en varias regiones del país.

    En Camagüey, el cultivo de la moringa oleífera “sobrepasa las 200 hectáreas”, anunció este martes el diario oficial Adelante.

    Modesto Ponce Hernández, director de la Estación Experimental de Pastos y Forrajes, informó que el árbol se extiende en menor escala en el sector estatal, mientras que crece entre los pequeños productores.

    Fidel Castro publicó el pasado 17 de junio una disparatada “mini-reflexión”, según la cual la Isla podría cultivar de forma masiva dichas plantas, que serían “fuentes inagotables de carne, huevo y leche”.

    “Están las condiciones creadas para que el país comience a producir masivamente Moringa Oleífera y Morera, que son además fuentes inagotables de carne, huevo y leche”, dijo Castro en la columna “La alimentación y el empleo sano”.

    El exgobernante, que durante sus décadas impulsó varios experimentos desastrosos para la economía nacional, ya había avisado en octubre de 2011 que estaba estudiando “cultivos de gran valor económico, que pueden influir en los niveles de alimentación y de salud” del pueblo.

    Los seis cortes del primer árbol

    En el municipio de Amancio, provincia de Las Tunas, se inició el “estudio de las tierras cuyos suelos reúnen las condiciones agroquímicas que permitan incluirlos en las categorías 1 y 2 para el cultivo de esa especie”.

    Según la emisora oficial Radio Maboas, “también se garantiza la capacitación del personal responsabilizado con este nuevo programa, así como la disponibilidad de la semilla”.

    En Sancti Spíritus, la radio local ofrece hasta los detalles más insignificantes para mover la campaña gubernamental: Al primer árbol, sembrado el 20 de junio de 2011, “ya se le han realizado seis cortes”.

    Y la pachanga propagandística alcanza el clímax cuando se aborda la popularidad de la planta, que, según las fuentes, ya no cubre las peticiones del público y obliga al racionamiento.

    “A pesar de la cantidad de moringa, esta no alcanza para la demanda de los vecinos. Nosotros hemos divulgado sus propiedades y no hay nadie en los alrededores que no venga a comprarla. Se corta por persona hasta dos kilogramos y medio de la planta”, divulgó el periódico Escambray.

    ¡Moringa y venceremos!

    De los supuestos milagros de la moringa se ocupa el diario Victoria, de Isla de la Juventud.

    “Posee siete veces más vitamina C que la naranja, cuatro veces más vitamina A que las zanahorias, igual número más de calcio que la leche, tres veces más potasio que los plátanos, dos veces más proteínas que el yogurt y un 25 por ciento más de proteínas que el huevo”, explica.

    Cualquiera se pregunta: ¿Qué hacen las transnacionales que no aprovechan las bondades de la moringa? A falta de petróleo, moringa. Ése parece ser el eslogan de los medios oficiales.

    Según el periódico Victoria, sus hojas contienen “diez aminoácidos esenciales para el organismo humano”.

    Los beneficios, de acuerdo con la campaña oficial, no caben en un solo reportaje: incrementa las defensas naturales, promueve la estructura celular y el funcionamiento normal del hígado y el riñón, controla los niveles elevados de colesterol sérico, proporciona niveles normales de azúcar en la sangre, antioxidante y antiinflamatorio, previene y cura la hepatitis, la hipertensión, la bronquitis, el asma, el cáncer, la artritis, la anemia, la diarrea, la epilepsia, la conjuntivitis, la obesidad y hasta ¡reduce la aparición de arrugas!

  10. El mejor comentario sobre esta nueva locura/hijeputada al pueblo cubano:

    “Tristemente con el arbol del noni paso igual y resulto que es cancerigeno,vamos a ver que resultados traera esta locura,pero no se preocupen que esas cifras son idilicas,infladas,pues de algo tenemos que vivir y sembrar esperanzas-que de estas las sembradas en 1959 no han dado fruto todavia”

    • La gente tiene derecho a ser pesimista, lo malo es cuando lo hace por prejuicios políticos.

  11. Toda esa algarabia por nada. Aqui en Usa se puede comprar, capsulas de morringa, Shampoo de morringa, aceite de morringa, toda eso como los demas productos que se venden en ese tipo de tienda de productos naturales que las empresas siempre anuncian como los mejores productos para curar todo tipo de enfermedades y que casi nunca esta aprobados por FDA. Por cierto los productos de la morring no son nada baratos … les dejo este link

    http://www.moringasource.com/?utm_source=adwords&utm_medium=cpc&gclid=CJrY4YWJ7rACFQSxnQodRD1sxw

    • tambien podrian utlizarse enemas de Moringa, supositorios de Moringa y hasta consoladores ecologicos de Moringa,
      en fin toda una gama de utilidades tiene esta planta, vaya, el descubrimiento del siglo hizo el comandante en las postrimerias del mas alla.

    • Chiquitica: Ahora vendrán de Miami a Cuba a comprar moringa para revender allá 😉

      • Al contrario, ya mi sobrina me ha pedido que le mande capsulas. En Cuba estan muy pero muy atrras todavia. Ahora apenas empiezan a cultivarla. Veamos la leche, que saldra de ahi, y los trabajitos a la sombra que el descarado en jefe sugirio.

        • Chiquitica: Mira si Fidel tiene razón, que ya tú estás trabajando a la sombra en la divulgación de la moringa 😉

  12. Hola,Paco.Hacia tiempo que no te caia por tu blog. Me alegra que sigas la bitacora y que continues con el buen gusto de ser atento con tus lectores.
    Un saludo desde los States.

  13. Solo estando en Cuba y dentro de esta lucha por el derecho a existir puede uno darse cuenta de lo difícil que es organizar un evento participativo y plural como lo fue el Festival CLIC.

    Aquí es prácticamente imposible hacer algo sin apoyo de las instituciones; imagínense hacerlo, además, con todo el aparato represivo del Estado trabajando a tope para entorpecer e impedir el desarrollo del evento.

    En este contexto, el más insignificante detalle se complica y llega a ser una verdadera odisea. Es por eso que felicito y admiro a los organizadores que enfrentaron el reto y vencieron, con inteligencia y muchísimo trabajo.

    En mi caso tuve el honor de ser invitado a formar parte del panel inaugural sobre Twitter, junto a Yoani Sánchez, Rebeca Monzó y Félix Lleonart.

    La lluvia constante me hizo dudar de que muchos pudieran llegar a la sede de Estado de Sats, pero lo sucedido despejó mis temores. Cuando comenzamos ya los sitios para sentarse no alcanzaban y algunos ocupaban cualquier esquina del piso, otros escuchaban de pie en el pasillo.

    Los panelistas hablamos lo imprescindible. Los cubanos están cansados de oír largos discursos y lo que necesitan es expresarse y ser escuchados.

    El debate fue rico, la gente hablaba con la seguridad de quien no se siente amenazado, de quien no cuida su criterio por miedo a perder el sustento vital. Esto marca la diferencia respecto a lo que sucede en cualquier evento oficial en Cuba, en los que solo eres invitado si has tenido en tu recorrido una actitud reverente hacia el Gobierno y no simpatizas nada con quienes cuestionan las decisiones de éste.

    Por eso son tan interesantes todos los encuentros que se hacen independientes del Estado. Uno nunca sabe lo que la gente va a decir, tampoco eso le preocupa a nadie. No vamos a oír elogios ni a que nos den gracias por nada. No estamos en un estrado por encima del público. No queremos saber el nombre del que nos critica. Nadie nos cuida ni evita que oigamos palabras duras. Nadie nos separa del pueblo y sus deseos.

    Estoy totalmente seguro de que estos espacios son los embriones de la democracia cubana, que llegará porque la historia no perdona y avanza implacable por encima de cualquier capricho humano.

    Los pueblos, como los bosques, crecen apuntando sus destinos hacia la luz.

    Paralelamente al Festival CLIC, el Gobierno organizó a la carrera un festival opuesto, usando a sus Joven Clubs como sede.

    Según un reportaje que daba risa, transmitido en el noticiero televisivo oficial, “se habló del uso responsable de las redes sociales, se explicó la prioridad social que el Estado cubano le da a la red, y se ofrecieron opciones al público como la navegación y la copia de libros digitales”. Hasta ahí todo iba más o menos aceptable, pero enseguida salió un trabajador de un Joven Club hablando francamente boberías: “internet es muy importante pero todos sabemos que EE UU no nos deja conectarnos, no es que no queramos, el cable no nos toca, el bloqueo, etc…”

    Parece que este señor desconoce el famoso proyecto del cable a Venezuela y toda la musaraña que gira en torno al mismo. O se hace el bobo.

    Es importante que el mundo se dé cuenta de cómo el Gobierno cubano pretende manejar conceptos modernos y hacer eventos sobre temas y opciones que el pueblo en su gran mayoría desconoce y mucho menos puede usar de forma plena y libre, como realmente necesita.

    Se debe ser muy poco serio para prestarse a ese juego. Y algunos vienen incluso de otros países a contribuir en estas pantomimas teatrales que en nada nos favorecen.

    Primero hay que exigir la conexión masiva prometida, en la que se ha invertido una suma millonaria de recursos. Y luego, desde el internet real, podemos hablar de lo que quieran.

    En el Festival CLIC —el de verdad, no el inventado— quedó claro que para que internet tenga un verdadero impacto en nuestras vidas, en la economía y en todas las esferas de la sociedad, hay que tener acceso a internet en los hogares, todo el tiempo y con acceso ilimitado.

    Los inventos del Estado para mantener “controlada” la información que circula y, por tanto, a la gente, son abusivos, innecesarios, ineficientes y aburridos mecanismos que no tienen razón de ser en una sociedad decente y libre, donde sus dirigentes no tengan nada que ocultarle al pueblo ni basen su permanencia en el poder en la ignorancia de las masas.

    Internet sería un buen tema para la campaña presidencial que tanto necesita Cuba. Cualquier candidato, que no fuera del cerrado, ermitaño y misterioso grupito de poder del PCC, ordenaría de inmediato, de ser elegido, implementar la conexión ciudadana total.

    Está muy claro, que el Gobierno, diga lo que diga, le teme a internet, teme que los cubanos se comuniquen entre ellos y con el resto del mundo. Teme que se le caiga la máscara y el maquillaje que los medios a su servicio transmiten las 24 horas.

    Y si no es así, háganme quedar en ridículo y demuéstrenme que estoy equivocado. ¡Llénense de valor y conéctennos de una vez!

    Eliécer Ávila | Puerto Padre | 27-06-2012

    • El discípulo de la muchacha de la cara lánguida está radiante de compartir un pedacito de la fama de su mentora, y por lo que dice de internet, la economía tampoco se le da muy bien… 😉

      • Paquito, hay temas que merecen algo más que una zafiedad pajareril, esos artilugios lingüísticos de la orientación sexual tan socorridos cuando hay falta de argumentos.

        • F.Hebra: Zafiedad es hablar de internet para todos en este mundo donde el dinero del capital controla hasta el último byte 😉

          • Te dejo el link sobre lo que dijo Jorge Arreaza, Ministro de Ciencia y Tecnología de Venezuela, el cable está “totalmente operativo”:
            http://www.pagina12.com.ar/diario/elmundo/4-196309-2012-06-14.html

          • F. Hebra: ¿Y ahora fue que leíste eso? Ya lo hablamos acá hace semanas…

          • Jajajaja hablar sobre el cable como tu dices si, solo hablar y patalear, pero de preguntar y exigirles respuestas a los responsables( tu gobierno) eso nunca, sabes muy bien hasta donde puedes llegar como periodista y ciudadano.

          • Carlos: Casi estoy convencido de que puedo llegar un poquito más lejos que tú 😉

          • No lo dudo, alguna migaja te debe dar tu aduloneria hacia la “princesa” analfabeta , pero solo lo que te he dicho patalear y comentar,sin pasar del limite,recuerda Pa, “Roma paga a sus aduladores pero también los desprecia”

          • Carlos: Tengo la impresión de que lo más parecido a Roma en la actualidad son los Estados Unidos… y no me gustaría ser indelicado al señalar quiénes son sus “aduladores” 😉

          • Paco, dificilmente puedas llegar mas lejos que nosotros. Nosotros ya estamos en un escalón superior. la ley nos da el derecho a cuestionar a todos nuestros dirigentes… tú no.
            Es nuestro deber cuestionar todo lo que funciona mal en esta sociedad, pero desgraciadamente, no es tu deber.
            No te vanaglories con minucias que de homosexuales protestones está lleno el mundo.

          • El Ibérico: No me queda duda de que el mundo está lleno de protestones, lo que pasa es que el sistema los ignora olímpicamente, sobre todo cuando descubren cuál es la esencia del mal funcionamiento de la sociedad capitalista.

          • Pa por si tienes dudas yo no adulo a nadie y si estoy dentro de los protestones aunque en muchas ocasiones nos ignoren pero cada 4 años podemos hacer que cambie el gobierno, mientras tu solo puedes protestar bajito y con limites y has sido ignorado siempre por un gobierno vitalicio que no puedes cambiar, solo te queda adular y sonreír

          • Carlos: En el capitalismo al verdadero gobierno nunca lo cambian, solo a algunos personajes que dicen representarlo.

  14. Activistas independientes exigirán el domingo en La Habana, durante una caminata vespertina por el Paseo del Prado, la derogación del “delito de estado peligroso” que se continúa aplicando contra los homosexuales.

    El Paseo del Orgullo Gay transcurrirá, como el año pasado, por la céntrica calle habanera, por iniciativa de los activistas Wendy Iriepa Díaz e Ignacio Estrada Cepero y las organizaciones independientes Liga Cubana Contra el Sida, Fundación Puertas Abiertas y el Observatorio LGBT.

    La caminata comenzará a las tres de la tarde en la escalinata del Capitolio de La Habana. Posteriormente recorrerá el Paseo del Prado hasta el Malecón.

    Estrada dijo a DIARIO DE CUBA que este jueves entregarán una carta a la Asamblea Nacional del Poder Popular en la que exigen el cumplimiento de los “Principios de Yakarta” sobre derechos humanos, orientación sexual e identidad de género.

    Los activistas consideran que en Cuba “no se cumplen tales concepciones”, ya que “no encuentran el reflejo debido en la legislación vigente”.

    Por ello solicitan que “se explique públicamente el uso y la aplicación arbitraria del concepto ‘estado peligroso’ del vigente Código Penal” por el “delito de su orientación sexual”.

    También piden que las autoridades realicen “una amplia investigación” sobre “ese evento negativo de nuestra historia que llevó por nombre Unidades Militares de Ayuda a la Producción (UMAP)” y que “los responsables de esos nefastos acontecimientos sean sometidos a la acción de la justicia”.

    El año pasado, una veintena de ciudadanos pasearon por el Prado habanero para celebrar el Día del Orgullo Gay, en medio de un gran dispositivo policial.

    Por su parte, el Proyecto Arcoiris, “colectivo LGBT anticapitalista e independiente”, invitó a una “Besada por la Diversidad y la Igualdad” este jueves 28, a las cinco de la tarde, junto a la Sala Polivalente Ramón Fonst de La Habana.

    La cita conmemora el aniversario de los disturbios de Stonewall Inn (New York, 1969), informó la Red Observatorio Crítico.

    “Con esta acción pública y cariñosa, les invitamos para hacer visible a la comunidad LGBT de Cuba. Al besarnos, celebramos lo hermoso y legítimo de nuestros sentimientos de amistad, aprecio, atracción, compromiso, respeto, admiración, agradecimiento, alegría, amor. Besarse es sano y simple”, señalaron los organizadores.

    • ¡Bravo!

    • ¡Principios de Yogyakarta! Si van a pedir algo, al menos deberían preguntar a los asesores de la SINA para que les digan bien el nombre de lo que deben mencionar… Ah, y de paso también leer el código penal, que tampoco dice nada sobre orientación sexual… 😉

  15. Tus mejores posts son los no politicos. Ojala y dejaras un poco el sensacionalismo barato y el afan de controversia de otros posts y te enfocaras mas en cosas mas personales como esta. Gracias por compartir.

    • Aaron: No creo que sea ese mi propósito en ningún caso, y tampoco estoy seguro de que mis las “cosas más personales” no sean políticas también, pero gracias de todos modos por el consejo, me alegra que te gustara.


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