Una encuesta para los HSH del Caribe o ¡A ganar la emulación, cubanos!

Las encuestas anónimas son como la versión laica de los confesionarios católicos —con la ventaja de que no implican pecados ni penitencias—; y acabo de completar una verdaderamente abarcadora, que no debería dejar de responder en Cuba ningún hombre homosexual o que tenga relaciones sexuales con otros hombres —y que además tenga conexión a Internet para poder hacerlo—. Sigue leyendo