Mi pedido por el día del amor o qué hubiera hecho el Censo 2012 con la familia de Sara González

Cuando apenas quedan siete meses para que Cuba haga su Censo nacional de población y vivienda en septiembre próximo, hay poca o ninguna información pública sobre las características de su cuestionario. Y yo me pregunto: ¿Cómo habría reflejado el Censo a la familia que formaban la cantautora Sara González y su “compañera” —calificativo que empleó el periódico Granma ante un significativo gesto de Fidel— Diana Balboa?

En el reciente VI Congreso cubano de Educación, Orientación y Terapia Sexual, tuve un aparte informal con Juan Carlos Alfonso Fraga, director del Centro de Estudios de Población y Desarrollo de la Oficina Nacional de Estadísticas e Información (ONEI), quien está al frente de la organización de la más amplia investigación social del país, previo a su conferencia. Según el experto, el contenido de la encuesta está pendiente de aprobación por instancias superiores del gobierno, sin darme más detalles al respecto.

Si bien los directivos de la ONEI conocen de las experiencias de otros países de la región y del mundo que incluyeron en este ciclo censal el reconocimiento de las familias homoparentales; en lo personal, tengo la impresión de que de aún no existe la voluntad política de recopilar esta información en este próximo Censo cubano.

De acuerdo con Mariela Castro Espín, directora del Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX), la respuesta de la ONEI ante una solicitud de esa institución al respecto —a la cual hicimos referencia en septiembre pasado—, es hasta ahora realizar en algún momento una encuesta nacional más detallada que abarque una información de mayor amplitud sobre toda la diversidad sexual de la población cubana y sobre la base del principio de no invadir la privacidad de las personas. No obstante, el CENESEX continúa el diálogo con esa institución acerca del  Censo 2012, apuntó Mariela.

No obstante, yo reitero que no debiéramos dejar pasar la ocasión de enviar un mensaje claro y convincente, al solucionar este problema que tiene además un fundamento eminentemente técnico, de veracidad de la información censal, pues no reflejaríamos toda la verdad si negamos la posibilidad de que las parejas homosexuales declaren por voluntad propia su unión consensual —ya que no existe la posibilidad de legalizar ese tipo de relación familiar— ante los encuestadores del Censo.

Este sería, además, un buen ejemplo práctico de cómo implementar el objetivo que acaba de aprobar la primera Conferencia del Partido Comunista de Cuba, en relación con el enfrentamiento de todo tipo de discriminación, incluyendo por orientación sexual, tal y como acabamos de hacer en ese momento tan doloroso y sublime que constituyó el fallecimiento de la querida Sara González y el reconocimiento público que le hiciera a su pareja de muchos años el propio líder de la Revolución.

Muchas voces hicieron referencia por estos días a esa amor y a la significación de “hablar con naturalidad de lo que natural es”. Y en este 14 de febrero, día de los enamorados y las enamoradas, insisto en que nuestro amor también cuente para las estadísticas y en las leyes, pero en vida, y no solo como una expresión de condolencia, cuando la muerte nos separe.

Les añado además, el vínculo a la entrevista que amablemente me hicieron los colegas del sitio español Cubainformación durante la realización en La Habana del encuentro sobre medios alternativos y redes sociales en noviembre último, y que publicaron en fecha reciente:

Entrevista: Francisco Rodríguez, autor de `Paquito el de Cuba´, blog sobre diversidad sexual

Una de las preguntas versó precisamente sobre este asunto del Censo, por la importancia que a este tipo de investigación le conceden en el mundo. Transcribo además, para quienes en Cuba no pueden acceder al video, mi respuesta:

Periodista: Pusiste un debate sobre la mesa en tu blog Paquito el de Cuba. Escribistes un post en el que propusiste que el censo nacional de población y vivienda del año 2012 se tuvieran en cuenta en el indicador del estado civil de las personas, se pudiera elegir entre personas gays, lesbianas, bisexuales, transgéneros… ¿Qué polémica suscitó en torno a eso?

Paquito: Vamos a ver si me escuchan los compañeros de la Oficina Nacional de Estadísticas. Yo pienso que estemos a tiempo. Lo han hecho muchos censos en este ciclo censal que se está produciendo en América Latina, en América en general; se está contabilizando estas realidades, de otras familias, de otras maneras de organizar la familia, que no son necesariamente la típica familia heterosexual, mamá, papá, bebé.

Yo pienso que en Cuba también tenemos estas realidades. Quizás, incluso, lo más importante no es numéricamente cuántos sean, pero sí reflejarlo y darle la posibilidad a las personas de que se sientan reconocidos en su relación familiar, porque es tan válida la familia que pueda tener una persona gay, lesbiana o transgénero, como la familia que pueda tener una persona heterosexual.

Y ese es el pedido, vamos a ver. Por supuesto, los censos se preparan con antelación, no sé en qué fase del proceso estará el nuestro, pero yo pienso que con un poquito de voluntad pudiera lograrse, porque si se va a preguntar el estado civil, pues sería invisibilizar a un grupo de personas, no reflejar que hay familias de este tipo.

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109 comentarios

  1. Uff que post tan aburrido, 😉

    Mira al proximo presidente de Venezuela, esta para chuparse los dedos, pues bien ya empezo el asesinato mediatico por parte de Chavez, ahora en el canal oficial del gobierno Venezolano lo acusan de que es maricon, que estaba mamando pinga en la calle, o pueden perdonarle que fuera elegido por 3 000 000 de Venezolanos en esta ultima eleccion, uhy que pecado y el PSUV menos de un millon de votos 🙂

    Disfrutalo: http://imageshack.us/f/26/enriquea.png/

    Otra cosa vamos a ver de que teta va a chupar ahora Castro? porque Cuba sigue tan improductiva como siempre, o tu piensas de verdad que autorizando a vender comida y forrando botones se produce riquezas? Ja Ja Ja Ja >>>>

    • Ya veo que tú sí estás en medio de un gran entretenimiento… soñando 😉

      • A gozarr en el día de los enamorados. A metel lague y a jodel. Venga cerveza y fiesta que esto no para. El que se quiera ir, que vaya echando. Lo de nosotros es hasta que salga el sol…
        Ahhhh y “Cuba Si… Yanki también”

        • El Cronista: Lo que propones no me parece que sea una forma muy enaltecedora de festejar el amor.

          • Eso fué de mi pa’ ti con amol

          • El Cronista: Te noto algo alterado, qué pena 😉

  2. Canto y llanto de la perra,
    Canto y llanto de la escoria
    y entre tanto llanto de la perra\
    no eres mas que gilipolla.

    • Mermelado: Tienes un leve fallo en la rima consonante del último verso y uno muy grande en la rima de tus valores como ser humano 😦

  3. Gov. Chris Gregoire handed gay rights advocates a major victory Monday, signing into law a measure that legalizes same-sex marriage in Washington state, making it the seventh in the nation to allow gay and lesbian couples to wed.

  4. CONTRA LA PESTE ROJA, EL ANTIDOTO TRICOLOR

    >> TOMESE DURANTE SIETE MESES……JA JA JA

    Venezuela

    • Sabemos que dinero no le faltará, pero ya el pueblo de Venezuela no cree cualquier cuento 😉

  5. Ojala que puedan incluir esa opcion en el cuestionario. Puede anadir un minuto mas a la encuesta, pero vale la pena.

    Sin embargo, paco, no esperes numeros importantes.
    1. Cual es el porcentaje de homosexuales?
    2. Cuantos de esos son saras gonzalez, es decir, que tienen una casa para ellos solos?
    3. Cuantos de esos lo quieren admitir?

    Capaz que el censo encuentre solo uno mas asi: Alfredo Guevara.

  6. Una vez más tengo que decirle a mi amigo Paco que su “necesidad” de ser tomado en cuenta en un Censo no es mejor ni más urgente que las “necesidades” de otras minorías. Una vez más la valiente defensa de mi amigo Paco por su posición – marcada por su propia militancia sexual (¿pediría lo mismo Paco, si fuera heterosexual?) – pierde todo valor al fragmentar su “exigencia”, al preocuparse sólo de su “minoría”, de su “diferencia” y olvidando que hay tantas otras “necesidades” y otras tantas “diferencias” de las que INEXPLICABLEMENTE, mi amigo Paco hace oídos sordos. O, es más, defiende que sean omitidos, atropellados, vapuleados, difamados, desvalorizados, ridiculizados, golpeados…

    • Alvarito: gracias por tu comentario, se nota que eres un gran amigo mío y que has hecho mucho por los derechos de las personas en Cuba 😉

  7. Sara Todtillera

    • El Cronista: En la boca de algunos, lo que pretende ser ofensa es elogio 😉

      • Todtillera es lo que era. Tu eres una bella persona al lado de la gorda esa. Tenía que haberse muerto antes…es más, no debería haber nacido. ¿pa qué?
        Bueno ya, que no vale la pena perder nuestro tiempo hablando de ese especímen.
        ¿Viste el último comentario de tu Querido Lider?
        ‘Yo me río cuando veo todo eso’, dice Fidel Castro sobre el caso de Wilman Villar

        • El Cronista: Ese comentario más que homofóbico, es inhumano, y no te hace quedar muy bien parado.

        • Algunos se parecen tanto, pero tanto a lo que critican. que parecen tener tambien la misma ideologia, este comentario es sencillamente asqueroso.

        • soy asqueroso y que?
          Criticame y dime lo que quieras, estamos en un pais libre. ?Quien fué Sara Gonzalez? Para mi no fue nadie, bueno sí, una perrita de Fidel

          • El Cronista: En nadie se convierten para su pueblo quienes no pueden admitir los méritos de sus compatriotas.

  8. Barack Obama @BarackObama

    “No one in America should ever be afraid to walk down the street holding the hands of the person they love.”

    Tweet de Obama en este dia, que hermoso

  9. “Nadie en America deberia sentir miedo caminar por las calles cogido de las manos de la persona que ama”

    🙂

    Cuando Raulito o La Marielita dirian algo asi, solo:

    Esta calle es de Fidel!!!
    Socialismo o muerte!!! Blah blah

    • Muy buena intención pero no basta con decirlo. Además, es una pena que esa sociedad tenga tantas armas en la calle que hacen sentir miedo a cualquier persona, vaya o no de la mano con quien ama.

  10. Pan y circo:

    En un caso sin precedentes, las autoridades cubanas impusieron una orden de alejamiento y una multa a un paramilitar que amenazó de muerte al activista Guillermo Fariñas, Premio Sajarov 2010,en respuesta a una denuncia hecha el 4 de noviembre pasado.
    En declaraciones para Radio Martí, Fariñas destacó que es la primera vez que a un paramilitar se le aplica la ley por participar en un acto de repudio. “Esto sienta un precedente para cada vez que a cualquiera de los opositores en cualquer parte de Cuba le sea violada la ley, hay que protestar e ir hasta las ultimas consecuencias,” señaló el opositor.
    GuillermoFariñas fue citado para que presenciara el modo en que se desarrollaba el procedimiento.
    Según le explicaron las autoridades, un equipo multidisciplinario determinó que el ex mayor de la policía política Miguel Morejó Padrón habia cometido un delito, y en vista de que el acusado carecia de antecedentes penales, solo se le aplicó un acta de advertencia, que implica una orden alejamiento, y una multa.

  11. Ramón José Medina, de la Comisión Electoral de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), dijo que este martes se está celebrando un gran triunfo de los venezolanos, que fue el escoger un candidato presidencial. Agregó que la orden de confiscar los cuadernos electorales de las Primarias es otra burda maniobra del Gobierno nacional.

    Explicó que el Tribunal Supremo de Justicia no le notificó a la MUD sobre su resolución de recoger los cuadernos electorales.

    Medina afirmó que la MUD acudirá a instancias internacionales para denunciar el atropello que significa la actuación del Tribunal Supremo de Justicia.

    Recordó que un joven murió cuando oficiales de la Fuerza Armada y del Dirección de Inteligencia Militar trataron de tomar los cuadernos en Aragua, y añadió que esos hechos acarrean responsabilidades penales.

    • ¿Habrán hecho fraude en las primarias con el tal Capriles y sus partidarios querrán ocultarlo?

    • No es por causa de fraude sino para proteger la privacidad de los votantes.

      La oposición teme una situación similar a la ocurrida en 2004, cuando el ahora extinto diputado oficialista Luis Tascón filtró la denominada “lista Tascón”, para identificar a los electores que apoyaron un referendo para revocar a Chávez.

      En aquel momento muchos venezolanos con puestos en la administración pública perdieron trabajos y contratos con el Gobierno, por aparecer en la lista; otros, para no ser despedidos, fueron obligados a “retractarse” públicamente. Y desde entonces, la pregunta obligada cada vez que un venezolano solicita un empleo público o ser beneficiario de un programa social es: “¿Tú firmaste?”; si la respuesta es afirmativa, el trámite es negado de antemano, afirma este miércoles un artículo del diario El País.

      http://www.cubaencuentro.com/internacional/noticias/la-justicia-venezolana-ordena-a-la-oposicion-no-destruir-las-actas-de-las-votaciones-273930

      Lo mismo que sucede en Cuba. Si no apoyas al gobierno, toman represalias.

      • Amel: Por eso la democracia representativa o partidocracia como modelo se ha agotado.

        • Tu respuesta no tiene sentido. Según tú, el que un gobierno en el poder viole la privacidad del voto y castigue a los que no comulgan con él, ¿es una prueba de que el multipartidismo no funciona?

          Imagínate si eso sucede en una sociedad que aún es, com mucho trabajo, multipartido y donde por lo tanto existe tiene el derecho legal y la posibilidad de acceder a medios independientes del gobierno para de revelar y criticar las medidas represivas del poder. ¿Como seria si no existiera un partido opositor y una prensa libre? El Chávez podría hacer eso y mucho más sin que nadie se enterara o pudiera hacer algo. Tal como sucede en Cuba.

          Se te fue la cachimba ahí, Hiciste gol en tu propia portería.

          • Amel: Me gusta que tú te sientas “ganador” 😉 Pero la partidocracia seguirá siendo igual de corrupta, como ese señor Capriles.

          • Paquito:

            ¿Eso de la “partidocracia” se refiere a los miembros del PCC?

          • Amel: No, a la ilusión de partidos diferentes que son todos iguales, al menos los que se alternan el poder.

          • Es interesante que pienses que los partidos de Chavez, Correa, Evo Morales son los iguales a los que estaban ante en el poder.

          • Amel: Yo no pienso eso, no sé de dónde lo sacas, solo digo que juegan con las reglas de un viejo sistema inoperante.

          • Si el sistema es inoperante. Cómo salieron electos los chicos del socialismo del siglo XXI? Hicieron fraude o compraron el puesto de acuerdo con las trasnacionales (o el dinero de Cuba) ya que en esos sistemas lo único que manda es el dinero según tú?

          • Amel: La emergencia de estos líderes populares son otra demostración de la crisis de ese sistema, que ya no soporta a los políticos tradicionales.

          • Y prueba clara y contundente de que el sistema permite los cambios y refleja la voluntad del pueblo cuando se maneja bien, por lo que tu afirmación de que el sistema esta agotada, es falsa.

          • Amel: Es tu apreciación, yo tengo otra. Y yo no afirmé nada, solo doy mi opinión, que es la de muchas otras personas.

  12. Paco:

    El gobierno que adoras no va a censar lo que para ellos no existe, así que “bájate de esa nube y vuelve aquí a la realidad”, como dice la canción. Mientras que por ley no se admita la existencia de tu comunidad, pensar que vayan a censar lo que se niegan a reconocer oficialmente ronda el milagro, así que te recomiendo trates de ver al Papa en cuanto llegue y le pides que te ayude en eso.

    • Ray: El problema es eso, que ya se ha reconocido que esta es una realidad existente, ahora solo se trata de ser consecuente con lo que políticamente y en los hechos, se ha dicho.

      • Paco:

        Dice el refrán que “Del dicho al hecho va un largo trecho”. Decir esos señores se han pasado la vida haciéndolo, pero al final después no hacen nada o hacen todo lo contrario y lo peor, mas tarde le llaman “rectificación de errores” o “actualización del socialismo” y exhortan al sacrificio y a volver a empezar.

        ¿No recuerdas las expectativas que crearon recientemente con lo de la reforma migratoria, prometiendo modificar las arbitrariedades existentes, que contradicen la Constitución del país y los acuerdos de Derechos Humanos que ellos mismos han firmado? Y al final, tranquilamente, el Castro 2.0 lo metió todo en el sombrero del mago y aquí no se ha dicho nada, así que esperen porque somos los que mandamos.

        No me digas que dijeron, ni el cacareado rengloncito que te gusta repetir sobre el respeto a la diversidad sexual. Cuando aparezca la primera ley o medida concreta al respecto me lo dices, mientras tanto, lo que digan o dejen de decir es la misma demagogia de siempre y pura pantalla para ganar tiempo y poder morir saboreando las mieles.

        • Ray: Yo creo que las expectativas sobredimensionadas no las creó nadie en Cuba, mucho menos el gobierno que siempre ha sido muy claro al respecto: son una de las matrices de opinión de los medios que critican la Revolución para simplificar la complejidad de lo que hay que hacer y restar importancia a lo que se hace.

          • Paco:

            Que obscura tu no respuesta. Lo que hay que hacer con relación a las leyes migratorias es lo que existe en mas de 190 países en el mundo, no hay que inventar nada ni descubrir el agua tibia.

            La complejidad esta en que el gobierno que defiendes no quiere renunciar a los millones que representa la gabela y el control que le imponen a los cubanos que residen fuera de su país y mantener dependientes de un permiso que ellos se adjudicaron el derecho de dar o negar, sin mas explicaciones y por sus santos coj…s, para salir a los que viven dentro y para entrar a los que viven fuera.

          • Ray: No creo que sea el factor económico lo que prime en esa decisión. Raúl Castro lo explicó, aunque todas las personas lo estamos esperando.

          • Que no las creo nadie en cuba..revisa un poco el blog y el tweeter de yohandry… este hasta tweetiaba en tiempo real desde el palacio de las convenciones…
            ademas paco, estamos hablando de ‘violaciones de la constitucion’ creo deberias ser un poco mas ‘agrecivo’ con esa situacion.

          • Cubano: Gracias por el consejo, pero la agresividad no conduce a nada, salvo para quienes sacan provecho material de ella.

          • pakito dejate de rodeos y de bla bla bla…se mas concreto en tus respuestas, porque no defiendes tbn q el acceso a internet q tu disfrutas, (PRIVILEGIO Q TIENES POR SER LAMEBOTAS DEL GOBIERNO Y NO PRECISAMENTE POR SER GAY) se extienda a todo el pueblo y que todos los cubanos tengamos derecho a la red y que no solo sea privilegio de los paridiarios del gobierno

          • Julio: Pues claro que querría internet para todas las personas en Cuba, y ojalá el país que contrala internet, que son los Estados Unidos, nos lo proveyera YA, sin segundas intenciones. Y gracias por ser tan amable 😉

      • no recibo nada ya por que?

        • Roberto: ¿Nada de qué? No te entiendo.

          • comentarios que se hacen o temas nuevos

          • Roberto: Ah, es que durante el fin de semana siempre hay menos actividad, pero este lunes publico un post interesante.

          • gracias

  13. http://yfrog.com/z/nv1k7rwj

  14. Me alegro que te haya gustado la imagen con los 3 millones de votos que saco la oposicion en Venezuela, lo mas curioso es que me entero en estos momento por un twit de Yoani Sanchez que el estelarisimo desinformativo de la television cubana lo mantiene oculto, ni una sola palabra sobre este gran triunfo.
    Uff que pecado:-(

    • Te recomiendo que cambies tu fuente de información sobre lo que se dice o no en Cuba, a no ser que quieras saber lo que dicen en la Oficina de Intereses de los Estados Unidos 😉

  15. http://www.bbc.co.uk/blogs/mundo/cartas_desde_cuba/2012/02/un_yate_a_la_deriva.html#more
    paco,mira que buen articulo,tu que siempre estas por las ramas,y no por que seas pajaro.,si no malabarista .

    • Ramonp: gracias por el enlace, lo bajaré en cuanto baje de las ramas 😉 Coincido con Fernando, aunque él sabe muy bien que la responsabilidad no es de los periodistas de Granma, sino del sistema de prensa que tenemos.

  16. Me alegro de que una compañera de Euskadi te haya hecho esa breve entrevista….Saludos
    http://www.cubainformacion.tv/index.php?option=com_content&task=view&id=41215&Itemid=86

  17. cuba es un pais maldecido por su sistema ateo, ahora es lo que falta es que celebren la union gay, para añadir mas maldicion a este pais, la union de pareja se creo entre hombres y mujeres, si quieres vivir con un hombre vive en tu casa y ya, no quieras ahora que la sociedad tu celebre la gracia, por eso no se les puede dar ni un dedo, porque se quieren coger la mano, cada cual que elija su sexualidad como le guste, pero de ahi a que quieras que la sociedad lo vea como algo normal que va mijo, date cuenta que cuando se nace eres de sexo femenino o masculino, eso de homosexual, lo elijes tú, asi que vive en tu pedacito y no quieras cambiar la historia.

    • Peter: No te preocupes, con un poco de esfuerzo, hasta a ti te podemos ver como alguien “normal” 😉 Y créeme que tú sí puedes elegir ser menos intolerante 🙂

  18. Empiezo por el final. Llegamos con Marcela, mi esposa, al aeropuerto José Martí en un viejo taxi, remedo de la era pre-revolución. Sistema económico, pero sobre todo mucho más amigable, que permite internarse en las penurias y amabilidades de la gente de a pie. Artesanos-mecánicos-negociantes, los taxistas “particulares” de Cuba saben lo que es ganarse el peso (pero convertible) día a día. Cada cual viene con su historia a cuestas: hijos esparcidos, emigraciones esperadas, artimañas para vencer la burocracia que planifica mal y ejecuta peor. Pero que siempre deja huecos por donde unos hacen pingües negocios y los más realistas “resuelven” su situación personal.

    Luego del check-in de rigor pagamos los 25 pesos cubanos convertibles (CUC) como tasa de embarque cada uno y tuvimos que esperar a que las casetas de migraciones estuvieran habilitadas. Algo pasaba: un cambio de turno o algo así que retrasaba todo. Con mi mujer estábamos primeros en la final, así que cuando nos acercamos, cada uno a un puesto, nos sucedió lo mismo: nos hicieron retroceder y esperar a que llamaran a un policía. Algo raro vi en la pantalla de la PC de la agente de Migraciones: una banda roja con un R2 o algo así bien visible. Nos dejaron pasar, colocar el equipaje de mano en el escáner para recogerlo luego. En esto estábamos cuando se nos acercó casi amablemente un hombre de mediana edad y risa forzada para decirnos que debíamos acompañarlo para una revisión adicional, quedándose con nuestros pasaportes. Nada especial, al azar nos habían escogido?.La mentira duró poco, lo suficiente para dejar a mi mujer esperando en un hall e invitarme a pasar a un despacho con un oficial del ejército (verde oliva con la sola inscripción de Ministerio del Interior) que ni bien me senté, agarró unos papeles y empezó a leerme quién era yo, cuándo había llegado a la isla y hasta con quién me había visto.

    “Nosotros tenemos todo registrado acá sobre ésta y sobre la otra visita que hizo en julio del año pasado”, reveló. Ese funcionario y otro más jugaban al policía bueno y al malo. A lo largo de la hora larga de conversación, mis preferencias oscilaron entre la rigidez mental del uniformado “malo” a la falsa candidez del teóricamente “bueno”, el que facilitaba las cosas para que me pudiera ir rápido.

    Eso implicaba ya el reconocimiento por mi parte de que todo esto era un mensaje para los disidentes políticos que yo había visitado. En sus esquemas fui entendiendo que no era concebible que alguien pudiese entrar en su país, visitar lugares, pasear, caminar, hablar con quien le pareciera interesante o simplemente con quien se cruzara azarosamente en su camino. No era concebible que alguien quisiera solamente enriquecer su percepción sobre la Cuba profunda. Sobre la bonhomía de su pueblo y sobre la heroica actitud de personas que con fortaleza, perseverancia y un admirable pacifismo aún creen en un cambio positivo para su país. Más allá o más acá de las contingencias que la biología le vaya imponiendo al círculo gobernante.

    También les comenté a mis inquisidores que había oído por primera vez sobre Cuba de boca de dos amigos, Roberto y Rafael Guevara (hoy médico y economista cubanos), sobrinos del Che e hijos de un gran amigo de mi padre. Corría 1967 y en boca de esos dos chicos, su tío era un héroe de historieta que combatía a diestra y siniestra con enemigos salidos de todas partes. Creo que mezclaban las andanzas en la Sierra Maestra de Ernesto con los otros derroteros militares, menos exitosos y menguantes en popularidad, que llevó a cabo en Angola y en Bolivia, donde se encontraba en aquellos años, justo antes de su fusilamiento a manos de la patrulla que lo encontró herido en la selva.

    Luego les expliqué a mis inquisidores del aeropuerto que tuve la oportunidad de conocer la cultura y las idiosincrasias cubanas por otros amigos residentes en la Argentina, lo que fue alimentando la ilusión de poder conocer esa tierra. Hasta que la posibilidad se hizo realidad en julio del año pasado.

    Allí los militares estallaron:

    -¿Cómo puede ser que un argentino, con lazos familiares con el Che, pueda venir acá a hacer todo esto? ¿Cómo puede ser que teniendo la Presidente que tienen y el cariño que le depara el pueblo y el gobierno cubano venga acá a relacionarse con los contrarrevolucionarios?

    -Bueno -les expliqué-, el Che murió hace más de 40 años y todo cambia, hay cosas que evolucionan y no necesariamente porque mi padre fuera amigo de su familia tengo que pensar como alguna vez lo hizo el Comandante.

    -A ver, señor, usted es muy inteligente -me respondió mientras repasaba mi “foja de servicios” que Inteligencia le había preparado-. Millones de argentinos vienen acá a disfrutar de las playas y las bellezas del país y usted es la excepción que sólo le interesa hablar con esta gente.

    Incluso le ayudé a completar la ficha. Casi el ABC de cualquier estudiante de periodismo: googlear a alguien y que salga lo que hace, lo que escribió (en mi caso) y sobre todo las organizaciones para las que colabora o trabaja. El interés de mis interlocutores estaba en el Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (Cadal), donde les comenté que escribía análisis económicos, moderaba charlas y daba clases de vez en cuando. Empecé, con éxito relativo, mi explicación:

    -Bueno, no venimos a hacer el turismo del gringo, que viene a La Habana Vieja, va a bailar salsa, pasa por Varadero y flota por todo esto. Nuestra forma de visitar es caminar, andar en guaguas (autobuses), taxis, comer en los paladares (restaurantes caseros) o en la calle. En fin, charlar con la gente, ver qué le pasa, qué la moviliza. Y eso incluye también a quienes ustedes juzgan como enemigos.

    -Nosotros no tenemos enemigos -me espetó el coronel-. Esta gente es enemiga de la Revolución.

    Fue en ese momento que el policía “bueno” me preguntó si yo hacía lo mismo en todos los lugares adonde iba. “Claro -le conté-. En todos los lugares adonde voy, me interno, hablo con la gente, entro en un supermercado, voy a un colegio o una universidad, subo a un autobús. En fin, trato de huir del rebaño, como acá.” Fracaso, mis interlocutores sólo estaban preocupados por mis conversaciones “políticas” y me empezaron a interrogar, blandiendo mi pasaporte que hasta entonces yacía, junto con el de mi mujer, sobre su escritorio.

    -A ver, usted estuvo en los Estados Unidos recientemente, ¿no? ¿Estuvo allí con los indignados?

    -Por supuesto, estuve allí en la plaza donde acampaban esas 100 personas, justo frente adonde estaban las Torres Gemelas.

    -¡No me interesan las Torres Gemelas! ¿Quién es el jefe de ellos? ¿Usted estuvo con él? ¿Qué decían?

    -Ni idea. No sé quién es el jefe. Estuve con ellos, conversando, viendo. Siempre hago eso.

    -¿Y cuando estuvo en otros lugares también?

    -Bueno, estuve en España viviendo. También estuve en Francia y en Uruguay. Y siempre hablé con gente, fuera de una ideología o de otra. En Francia gobernaba el Partido Socialista y mis interlocutores simpatizaban con ellos. Pero no quiere decir nada?

    -Entonces Francia tiene más suerte que nosotros porque allí habló con los partidarios del gobierno y acá sólo con los de la oposición.

    -Mire, yo hablo con la gente que me interesa sin preguntar si están o no con el gobierno.

    -¿Y a usted qué le parecería si nosotros fuéramos a su país a entrometernos en sus asuntos internos?

    -Cualquiera viene a la Argentina y habla con quien le parece. No hay problemas con eso?.

    -¿Seguro que usted no hacía eso en la época de la dictadura? Terminaba muerto.

    -En aquella época estaba en el colegio, pero luego en la universidad sí, hablé con gente de la oposición. ¿Por qué no?

    -Bueno, acá toda su actividad fue visitar a estas diez personas -dijo-. Y empezó a recitar el listado completo de los hombres y mujeres con los que yo efectivamente había hablado. Puedo decirle dónde se hospedó y qué hizo. Sabemos todo. Sólo queremos que coopere diciéndonos qué trajo de la Argentina, con qué órdenes vino y a quién le dio dichas instrucciones. ¿Trajo algo para alguno de ellos?

    En ese momento recordé que el hall del hotel estaba siempre plagado de policías y fisgones.

    -Le traje tres libros de matemáticas a una persona. Eran para su sobrino.

    -¿Y dónde los compró? ¿Quién se los dio?

    -Los compré en la feria de usados. Son los de Análisis Matemática de Rey Pastor. En ese momento comprendí que esa obra ya estaba en el curioso Index castrista.

    Negué la teoría de una misión, confirmé mis conversaciones con esa gente y alegué que si hubiera querido mantener ocultos aquellos encuentros no los habría tenido en el hotel o en lugares públicos. No hubo caso, mi lógica deductiva se estrellaba con el objetivo de esos policías. Quería que delatara quién me había enviado y para qué. Luego se interesaron por la temática de mis conversaciones.

    -De qué hablaban.

    -Sobre todo los escuché. Presté atención a sus problemas, sus dificultades, sus inquietudes.

    Y compelido a relatar mis áreas de interés, no dudé: la economía cubana, por mi formación. También la educación y la juventud: al fin y al cabo los jóvenes son mis alumnos y me gusta oírlos y palpar sus ilusiones (o frustraciones). También hablamos sobre religión y sobre la sociedad (allí mandan mis estudios en Sociología).

    Desalentado, el coronel me recordó que no estaba diciendo la verdad. O toda ella. Y que por eso habría consecuencias extremas de índole penal y migratoria que su gobierno tomaría conmigo. Y que le cursaría aviso a nuestra legación diplomática. En la casi hora que llevábamos “charlando” nunca se me ocurrió llamar a la embajada para ponerla al tanto de aquel peculiar trato. Quizás era lo correcto, pero creo que no hubiera conducido a nada. Mirarían para otro lado y es probable que la actual embajadora quisiera quedar bien son sus jefes antes que ponerse en los sudados zapatos de su ciudadanos.

    -Vea -concluyó mostrándome los dos pasaportes-. Nosotros fuimos honestos con usted. Pero no nos dice todo. Nos evade las respuestas. No queremos traer acá a su esposa, a la que usted ha expuesto a esta situación, para que continuemos con ella el interrogatorio.

    -Mi esposa es adulta, por lo tanto si la llama, puede venir acá. No tiene nada que ver.

    -El gobierno cubano se atribuye el derecho de rechazar o no la permanencia de ciudadanos extranjeros -sentenció-. Usted y su esposa de ahora en más no podrán entrar más en Cuba. Son inadmisibles.

    -Qué lástima -confesé-. Una verdadera pena.

    -La pena es para nosotros. A usted no le gusta este gobierno y traba relación con los antirrevolucionarios que quieren derrocar a este gobierno.

    -Nadie quiere derrocar a nadie. Sólo me da pena porque me gusta su gente, la quiero y por un tiempo no la podré ver.

    -Vaya, le daremos los pasaportes.

    -¿Me los puede dar ahora?

    -En un rato.

    Salí al reencuentro de mi mujer, que me esperaba sentada afuera, confiada. A los cinco minutos y ya fuera de ese calabozo inquisidor, salió el policía “bueno”, nos acompañó y nos despidió en la puerta de embarque. Nos quiso convencer que había sido una entrevista de rutina. No le di la mano para no delatar mi transpiración, pero también para seguir marcando las diferencias con los dueños de la verdad, la vida y la libertad de las personas. En ese momento, admiré aún más a los que padecen eso casi a diario. Y agradecí por lo que hemos conseguido en la Argentina, perfectible pero inmensamente más justo que aquel esquema en que no hay matices, en donde los blogueros, periodistas independientes, activistas religiosos y escritores son “elementos antirrevoluciarios” antes que personas. Donde los derechos y la dignidad chocan contra el muro de una ideología hecha credo. © La Nacion

    El autor es periodista especializado en información económica; es profesor de Empresa Informativa y Etica Periodística en las universidades Católica Argentina y Austral

    • Extraño profesor de “ética” periodística que solo muestra interés en ver una cara (reducida) del país, aunque admito que es su derecho, si quiere oír solo quejas y puntos de vista negativos.

      • Mentira. Obviamente, él no tiene ese derecho en Cuba.

        • Carbó: Como nos decían cuando chiquiticos, recuerda: no se dice “mentira” 😉

    • @Tristán Rdz.Laredo
      Me pregunto si usted considera ético, copiar y pegar un texto publicado en un periódico argentino el pasado lunes 13 de febrero.
      ¿No cree que hubiera sido más correcto mencionarlo y poner el enlace y remitir al foro que se ha abierto en la nación digital?
      Me temo que anda usted por la acera de la doble moral.
      ¿Dice usted que ha vivido en España? ¿Qué hacía si no es mucho preguntar? ¿Seguro que el libro de Rey Pastor lo ha escrito correctamente? ¿Un libro que es de la época de los romanos, se sigue usando en algún lado?

    • @Tristán
      Olvidaba.
      Sin entrar en el fondo de su texto, sigo con lo formal.
      Un profesor universitario ¿no suele corregir sus textos? ¿Ni tan siquiera usa el corrector automático? ¿Quiénes son los “elementos antirrevoluciarios” ?

    • menudo canalla este señor argentino. seguro un nostálgico del plan condor (tan higienico para con los comunistas) y un adorador del menenismo neoliberal. – si es tan dado a las causas justas, que busque en su propio país y encontrará material para rato. – ¿quien le pagó el viaje y la extensa estancia en cuba? . seguro que esa no la va a respoinder nunca con sinceridad. ya sabemos bien los cubanos de donde viene el dirty money.

      • maceomachete:en cualquier pais usted se pasa equis tiempo trabajando y reuniendo tu dinerito,despues vas y saca tu pasaje a donde quieras(siempre que te den visa),sin pedir permiso de salida,y viajas el tiempo que tu bolsillo te lo permita….tan simple como eso…y no tienes que ser de la CIA ni de la KGB pa’ viajar,…
        por que siempre esa acusacion diabolica de ?quien te pago el pasaje…..?

        • Ramonp: Eso se hace para unas vacaciones, que no parece ser el caso de este señor.

          • paco,el problema es que cuando tu viajas a equis pais,tu hablas con quien tu quieras,tanto del gobierno como de la oposicion,o con gente del pueblo y no pasa nada amigo.solo en Cuba se come esa mierda,…aqui en E.U tu le puedes sacar el dedo del medio al presidente de turno y no pasa nada…y en cuba tu que eres “periodista”,no puedes ni criticar al delegado de tu cuadra……por que te entran a palos ,y tu sabes bien que te digo verdad.

          • esa es la verdad tienes derecho a opinar solo a favor lol si opinas en contra eres apatrida agente de la cia /mercenario traidor y vas preso tambien eso es libertad?

          • Roberto: Conozca a muchas personas que opinan en contra de muchas cosas, y están muy felices y contentos. Otra cosa es el negocio rentado de la contrarrevolución.

          • bueno yo conozco a muchas que han hablado en contra y han estado en prision por mucho tiempo

          • Roberto: Revisa esas historias, cuya cantidad no creo que sean tantas quizás, y detrás es muy probable que no esté lo hayan hablado o no, sino lo que hayan hecho, para qué, con quién y a cambio de qué.

          • ese es el problema en cuba el que piensa diferente es porque esta pagado por la cia o el gobierno norteamericano solo ven las cosas en blanco o negro son chovinistas no se dan cuenta que el mayor enemigo de el comunismo es el individualismo a ese enemigo nunca lo van a derrotar por eso cuando hay alguien en un puesto piensa en ser feliz primero el y despues los demas por eso la corrupcion esta en todos empezando por los de a pie y terminando en la cupula primero yo y despues los demas eso no es autoestima eso es individualismo

          • Roberto: No conozco a nadie que se le cuestione pensar diferente, no les quieras dar ese mérito a los poquísimos que actuán —no piensan— de acuerdo con el verdadero pensamiento hegemónico y totalitario del capital.

          • si por eso una quinta parte ha emigrado la mayoria arriesgando la vida en el golfo o desertando y dejando la familia atras solo tienes que mirar alrededor con los ojos abiertos

          • Roberto: No me parece mal que la gente emigre, sí que se utilice esa posibilidad por otros gobiernos como un arma contra un sistema político diferente.

          • no es que emigre sino como emigra y que le ocurre a el que emigra y como fueron tratados en un tiempo los que deseaban emigrar

          • Roberto: A eso mismo me refería cuando hablaba de la responsabilidad de los Estados Unidos con esa forma desordenada de emigrar que sus leyes propician por interés político.

          • Ramonp: Lo que tú dices es una cosa, y la actividad de inteligencia enemiga es otra. Tal vez ese señor sea tan inocente como él dice, quizás no. Y en cuanto a mí, si fuera como dices, ya hace rato me habrían entrado a palos, creo 🙂

  19. *DISCURSO PRONUNCIADO POR EL COMANDANTE FIDEL CASTRO RUZ, PRIMER
    MINISTRO DEL GOBIERNO REVOLUCIONARIO DE CUBA, EN LA CLAUSURA DEL ACTO
    PARA CONMEMORAR EL VI ANIVERSARIO DEL ASALTO AL PALACIO PRESIDENCIAL,
    CELEBRADO EN LA ESCALINATA DE LA UNIVERSIDAD DE LA HABANA, EL 13 DE
    MARZO DE 1963.*

    (DEPARTAMENTO DE VERSIONES TAQUIGRAFICAS

    DEL GOBIERNO REVOLUCIONARIO)

    Compañeros estudiantes (APLAUSOS):

    Esta fecha que marca el momento de más alto heroísmo en la historia de
    nuestra universidad, y que es por eso un día que habrá de culminar
    siempre en un acto como el de hoy, con los estudiantes fundamentalmente,
    será una fecha de mayor importancia cada año.

    No ocurrirá como en el pasado, en que las fechas gloriosas iban
    perdiendo emoción, iban perdiendo fuerza, en el vacío donde todo el
    esfuerzo de los que lucharon y de los que cayeron parecía perderse.

    Esta fecha tendrá cada vez más y más fuerza, esencialmente porque aquel
    esfuerzo y aquel sacrificio no cayeron en el vacío, sino porque los
    frutos se verán florecer cada vez más y más. Y el futuro se encargará
    de demostrarnos esta verdad, porque el futuro será, cada vez más
    visiblemente, el futuro de nuestra juventud, el futuro de nuestros
    estudiantes. Y porque la patria será cada vez más y más una inmensa
    escuela, una inmensa universidad.

    Y este espacio, este espacio que hoy se colma de jóvenes, no será ya
    bastante para dar cabida a nuestros estudiantes. Y por eso, será
    necesario hacer como se hizo. ¿Quiénes van al acto de la escalinata?
    ¿Cuáles becados van al acto de la escalinata, de nuestros becados no
    universitarios? (APLAUSOS.) Pues los mejores estudiantes, los de mejor
    comportamiento, los de mejor expediente (APLAUSOS). Si alguno que no
    pertenece a esa categoría se coló por ahí, es bajo su responsabilidad
    exclusivamente.

    Pero así fue como se resolvió el problema, porque ya es un problema el
    decidir quiénes pueden venir, porque todos no caben en esta escalinata.
    Y, entonces, se seleccionaron, por eso, a aquellos que tenían más méritos.

    Y así, año por año, en que serán más y más los estudiantes, se reunirán
    en esta escalinata los más estudiosos y los de más méritos. Y un puesto
    aquí, aunque sea un puesto de pie, para conmemorar este día, para poder
    venir aquí, para tener el honor de estar aquí, habrá que ganarlo durante
    el año.

    Nosotros, medio en broma, al comenzar este acto les decíamos a algunos
    compañeros: en nuestros tiempos no había tanto público en la
    escalinata; en nuestros tiempos de estudiantes, la escalinata muy pocas
    veces se llenaba.

    Estas son las diferencias, las profundas y las visibles diferencias
    entre el pasado y el presente. Pero, sobre todo, hay que pensar y hay
    que mirar hacia el mañana. Nosotros, los revolucionarios, siempre
    pensamos en el mañana.

    En ocasión reciente de hacer un recorrido por las áreas escolares de
    nuestra capital, comenzando por la escuela de enseñanza primaria de
    becados también, de Santa María del Mar, continuando por la ciudad
    escolar situada en el antiguo centro de Tarará (APLAUSOS) —que parece
    que tienen su representación aquí en este acto, por lo que oigo—, y
    continuando después por distintos sitios, horas prácticamente
    recorriendo calles, observando los cambios en el comportamiento, en la
    disciplina, en la actitud, y hasta en la presencia física de nuestros
    estudiantes, le decía a un compañero que eso era como un recorrido por
    el futuro.

    Un día como hoy, en un acto como este, hay que pensar sobre todo en el
    futuro, mirar hacia el futuro. Nosotros a veces nos preguntamos cuál
    será la visión panorámica de nuestros jóvenes; cuáles serán sus
    sentimientos un día como hoy; qué pensarán.

    Recordando aquel respeto con que nosotros pensábamos siempre en nuestros
    mártires, en los hombres que dieron su vida por una causa, por la causa
    de nuestro país, de nuestro pueblo; recordando la historia, la historia
    desde las luchas por la independencia y las luchas en la república; y
    recordando aquel respeto que nos inspiraban a nosotros nuestros
    antecesores, nos hemos preguntado cuál será el sentimiento de nuestros
    jóvenes.

    ¿Es que acaso tendrán los jóvenes el sentimiento de que aquella lucha
    concluyó? ¿Es que acaso tendrán el sentimiento de que las páginas más
    brillantes fueron ya escritas? ¿De que lo más heroico y lo más
    meritorio ha sido ya realizado, y que no habrá para nuestros jóvenes el
    escenario, el combate donde probar su espíritu, donde probar sus
    cualidades de revolucionarios y de patriotas? A veces nos preguntamos
    esto. Y, sin embargo, quien creyera que ya está escrita la historia,
    quien creyera que no quedan por delante muchas páginas brillantes por
    escribir, estaría equivocado. Porque quedan por delante de todos, y
    sobre todo quedan por delante de ustedes, muchas páginas que escribir
    todavía, mucho que luchar todavía, mucho que hacer todavía y mucho que
    crear todavía.

    Se han librado unas cuantas batallas. Pero las batallas que se libraron
    contra Batista y su camarilla, las batallas que se libraron contra sus
    esbirros y criminales, no eran todavía sino el comienzo de la
    Revolución. Y no eran las batallas más difíciles; las batallas que se
    libran contra el imperialismo son más difíciles todavía.

    Pero hay aun otra batalla todavía más difícil que esas batallas contra
    el imperialismo —y algunos se preguntarán qué batallas pueden ser esas—,
    y esa batalla es la batalla contra el pasado, contra el pasado y sus
    ideas reaccionarias, contra el pasado y sus hábitos nefastos, contra el
    pasado y sus vicios, contra el pasado y su sistema de privilegio, de
    explotación del hombre por el hombre, contra el pasado y las ideas, las
    ideas —repito—, las ideas que nos dejó; la manera de mirar las cosas, de
    mirar la vida, los conceptos egoístas; aquel nacer y crecer
    diferenciando siempre entre lo mío y lo tuyo, y el concepto de lo mío,
    lo mío, por encima de todos los demás; las ideas que se fueron asentando
    durante siglos prácticamente.

    En las revoluciones las ideas tienen mucha importancia, porque luchan
    las clases y luchan las ideas de las clases. Y los reaccionarios tratan
    de atraer a sus ideas el mayor número de personas posible; aprovechan,
    se valen de la influencia de las viejas ideas en las personas. Y desde
    luego que son precisamente nuestros estudiantes universitarios y los de
    nuestras escuelas superiores de enseñanza, los que han de constituir la
    vanguardia en la técnica y también en la cultura y en las ideas.

    Porque claro está que no se forjan aquí ya parásitos para la sociedad,
    sino trabajadores para la sociedad, servidores de la sociedad; no
    explotadores, sino trabajadores. Y han de ser en cada centro de trabajo
    los de mente más amplia, cultura más vasta y comprensión más amplia y
    profunda. Porque de la ignorancia se vale el enemigo, la ignorancia
    forma parte del pasado.

    Cuando hablo de pasado y sus vicios pienso, sobre todo, entre tantos
    vicios, en la ignorancia. Y esos son grandes aliados de los
    reaccionarios y de los imperialistas.

    El año pasado, en esta fecha, se presentaron las circunstancias que me
    obligaron a hacer una crítica por la supresión de una invocación a Dios
    en el Testamento de Echeverría. Con toda honradez, con toda sinceridad,
    que debe ser la honradez y la sinceridad de los revolucionarios, hice
    aquella crítica, juzgando erróneo y no revolucionario aquel acto. Los
    compañeros comprendieron la crítica y reconocieron el error.

    Hoy voy a hablar de otros que, invocando a Dios, quieren hacer
    contrarrevolución (APLAUSOS).

    Y esto está relacionado con lo que hablábamos de la batalla más difícil
    de todas, que era la batalla contra el pasado, y cómo ese pasado trata
    de gravitar por todos los medios posibles, y cómo los reaccionarios se
    valen de todos los medios posibles, y cómo los imperialistas, esos
    monstruos sin entrañas, porque no les interesa más que la cantidad de
    oro que puedan acumular día a día, mes a mes y año por año; porque a
    ningún imperialista, a ningún capitalista, a ningún explotador le
    interesa otra cosa —y esto lo comprende quien llegue a tener un mínimo
    de raciocinio— no le interesa ni le interesará jamás otra cosa que su
    provecho, su propio beneficio.

    Claro está que tratan de hacer creer al mundo que al luchar por sus
    beneficios personales luchan por el progreso de la humanidad. Nosotros
    sabemos bien cuan triviales eran muchos de esos creyentes, que llegaban
    a la iglesia por la mañana, todavía con los vapores del ron que habían
    ingerido en sus aristocráticos y privilegiados clubes. Sabemos cuán
    “piadosa” era esa gente, tan “piadosa”, que en unas Navidades
    sangrientas, como aquellas de Cowley, que en una noche asesinó a más de
    20 luchadores proletarios. Eso era muy poca cosa para ellos, que no
    habría de interrumpir las fiestas de fin de año, ni se sintieron jamás
    sensibilizados por los cientos y miles de muertos de aquella lucha, y
    que aun en los días postreros de Batista, el propio 31 de diciembre, día
    de la fuga, los sorprendió en medio de sus fiestas y francachelas.

    Claro está que por la mañana dicen que se sentían muy contentos porque
    se había ido el señor Batista. Pero es que, indiscutiblemente, creían
    que iban a tener manos más sueltas para explotar aun más a nuestro
    pueblo. Conocemos, pues, la piedad de aquellos señores. No tenemos
    ninguna duda.

    Y recordamos cómo algunos señores que nunca habían ido a la iglesia,
    apenas vino la ley de Reforma Agraria, comenzaron a ir a la iglesia
    prácticamente todos los días. Pero, bien: el pueblo los conocía.

    El imperialismo trató de enfrentar la iglesia católica a la Revolución y
    el imperialismo fue desenmascarado. Algunos sectores reaccionarios de
    la iglesia trataron de utilizar las iglesias contra la Revolución, pero
    fueron también desenmascarados. Las aguas fueron tomando sus niveles y
    los imperialistas empezaron a perder la esperanza de poder utilizar la
    iglesia católica como instrumento de su contrarrevolución.

    La Revolución se mantuvo firme en sus principios de respeto a las
    creencias religiosas de cualquier ciudadano, su respeto al culto. No
    ocupó iglesias, no cerró iglesias, no obstaculizó las actividades de
    ningún sacerdote dispuesto a desempeñar sus funciones propiamente
    religiosas, e incluso puede decirse que comenzaron a desaparecer los
    conflictos entre la Revolución y la iglesia católica.

    De manera que, si en los primeros meses de la Revolución se oía hablar
    de muchos casos de actividades contrarrevolucionarias relacionadas con
    la iglesia católica, después ya no se oían más y, prácticamente, apenas
    se oyen. Y los hechos han servido para demostrar cómo es posible que
    una revolución respete las creencias, cómo una revolución proletaria
    mantenga ese principio en el poder, y cómo la Revolución respeta los
    sentimientos religiosos de cualquier ciudadano; que no es lo mismo que
    respetar las actividades contrarrevolucionarias de cualquier
    reaccionario, encubiertas bajo el manto de la religiosidad (APLAUSOS).

    ¿Qué hicieron los imperialistas? ¿Se conformaron? No, cambiaron de
    táctica, y hasta cambiaron de iglesia.

    Y eso lo veremos muchas veces. Veremos al enemigo de clase cambiar de
    táctica muchas veces, porque esta lucha será larga y tiene que ser,
    necesariamente, larga. Porque esta lucha de clases, esta lucha de ideas
    no se liquida en 24 horas. La batalla más difícil, la batalla más larga
    no era la batalla contra Batista; la batalla contra los imperialistas,
    la batalla contra los reaccionarios, la batalla contra los explotadores,
    la batalla contra el pasado, como decía hace unos minutos. Y veremos
    muchas veces al enemigo cambiar de táctica. Y eso hizo el
    imperialismo: cómo cambió de táctica cuando se vio aplastado en las
    ciudades por los Comités de Defensa de la Revolución (APLAUSOS). De tal
    manera se le estrechó el cerco, que se mudaron de las ciudades para el
    campo, donde la dispersión de la población hace más difícil la
    vigilancia que en la ciudad.

    Y, de un tiempo acá, las actividades de dos o tres sectas religiosas,
    fundadas, precisamente, en Estados Unidos, y que han sido utilizadas
    como vanguardia de penetración en América Latina, sectas fundadas y
    subsidiadas por los imperialistas Porque a los tiburones del
    imperialismo, señores, no les importa Dios, ni religión, ni nadie,
    porque no tienen más Dios que su oro y sus ganancias (APLAUSOS).

    Pero, además, como los tiburones del imperialismo tienen una posición
    moral e ideológica muy débil frente a la realidad de la explotación,
    como a los tiburones del imperialismo se les hace muy difícil
    justificarle a nadie la existencia de millones de analfabetos y de
    explotados y de gentes hambrientas, y las muertes prematuras, y el
    promedio de vida que apenas rebasa los 30 años en muchos países de este
    continente, y como eso es muy difícil de defender con lógica y con
    argumentos, y como tienen muy poco que ofrecerle al hambriento y al
    explotado, muy poco que ofrecerle en esta vida, vida que para las masas
    es más breve que para los explotadores, entonces, se valen de un
    magnífico expediente: el de ofrecerles maravillas en la otra vida. Tal
    vez las maravillas que los pobres de este mundo ven en las casas de los
    ricos.

    Imagino cómo verá un pobre el cielo, y tal vez se imagine el cielo con
    un gran automóvil, vajillas de plata, un palacio y una pierna de cerdo o
    de res asada en la mesa de su casa. Es decir, se imaginarán que saben,
    se imaginarán cultos, se imaginarán saludables, se imaginarán esas
    maravillas que los ricos explotadores disfrutan en este mundo y no
    quieren dejar para el otro (APLAUSOS).

    Pues, bien: donde pensaban penetrar las compañías petroleras, mandaban
    por delante misioneros de algunas de esas sectas. Y quienes han estado
    en algunos de esos sitios se horrorizan de los resultados de la
    superstición y el engaño en las mentes ignorantes. Y cómo había, por
    ejemplo, una familia de leprosos, convertidos ya a esa secta, y que,
    cuando les decían de mandar sus hijos al hospital, decían: “No, porque
    ese hospital es católico, y es preferible que se mueran, porque a esta
    vida se viene a sufrir y a morir para ganar la otra vida.”

    Ya no era, naturalmente, como hoy, choque de ideas religiosas contra
    ideas políticas. Cuando no se enfrentaban las ideas políticas, eran
    choques, incluso, de fanatismos religiosos. Y la humanidad vivió mucho
    el choque de esos fanatismos. Millones y millones de seres humanos
    cayeron en esas luchas de fanáticos, pero, detrás de las cuales se
    encubrían determinados intereses, bien nacionales, bien de clases.

    Y, de un tiempo a acá, comenzamos a observar una actividad inusitada en
    nuestro país —actividad que no habían tenido nunca— de esas sectas que
    son dirigidas directamente desde Estados Unidos, porque a esas no las
    dirigen desde Roma. A esas las dirigen directamente de Estados Unidos y
    las utilizan como agentes de la Agencia Central de Inteligencia, del
    Departamento de Estado y de la política yanki.

    Naturalmente que trabajan con métodos muy sutiles, naturalmente que van
    a explotar la ignorancia, van a explotar la superstición, van a engañar
    al más ignorante, al campesino más humilde. Y así, mientras la
    Revolución organizaba su campaña de alfabetización y movilizaba decenas
    de miles de jóvenes para erradicar el analfabetismo, los imperialistas
    movilizaban a sus sectas religiosas, las subvencionaban y las lanzaban
    por los campos, aprovechándose de la tolerancia de la Revolución, para
    realizar actividades no con fines religiosos sino con fines
    eminentemente y esencialmente políticos y contrarrevolucionarios.

    Y entonces comenzaron a llegar las noticias y los informes, sobre todo
    en las zonas donde trabajaba la contrarrevolución más activamente, de la
    presencia de elementos de esas sectas.

    ¿Cómo trabajan? ¿Qué hacen? Trabajan de una manera muy sutil, van a
    explotar la superstición. Todo el mundo sabe cuán supersticiosos suelen
    ser nuestros campos. ¿Quién no ha vivido en el campo? ¿Quién no
    recuerda que, incluso, las cosas más absurdas que nos contaban y que se
    convertían en creencias: que si una lechuza pasaba y había que decirle
    “solavaya” (RISAS), que si un gallo cantaba tres veces y nadie le
    contestaba al gallo, que si una gallina cantaba como gallo? y así por
    el estilo cosas que cualquiera leyendo “La Historia de Roma”, de Tito
    Livio, no encontraría grandes diferencias entre aquellas supersticiones
    fenomenales del mundo antiguo, en que todos los problemas iban a
    decidirse primeramente ante un hechicero: cuál era el día bueno de la
    batalla y cuál era el día malo, si la suerte iba a ser favorable o
    adversa, y eran continuos sacrificios de aves y de animales en general,
    incesante vivir en medio de la superstición y del engaño, producto de la
    ignorancia de aquellos tiempos, en que muchos fenómenos de la naturaleza
    no podían explicarse siquiera.

    Y esa ignorancia es la que van a explotar esos agentes de los
    imperialistas. Y claro está que muy sutilmente, no de manera abierta;
    pero se van a una zona donde puedan haber agentes de la
    contrarrevolución, donde la Agencia Central de Inteligencia ha tratado
    de crear bandas, donde se han cometido asesinatos como el del maestro
    Conrado Benítez o del brigadista Manuel Ascunce Domenech (APLAUSOS), y
    entonces allí se van a predicar, allí precisamente donde jóvenes son
    asesinados, donde campesinos son asesinados, donde obreros son
    asesinados y donde tienen que defenderse de las bandas y de los
    asesinos, allá se aparecen estos agentes del imperialismo a decir que no
    debe haber lucha, que no deben emplearse las armas y a hacer una tarea
    de reblandecimiento. Y, bajo pretexto de la religión, decir: “no uses
    armas, no te defiendas, no seas miliciano”; o cuando hay que hacer una
    recogida de algodón, o de café, o de caña, o un trabajo especial, y las
    masas se movilizan un domingo, o un sábado, o cualquier día, entonces
    llegan ellos y dicen: “no trabajes el séptimo día”. Y entonces
    empiezan bajo el pretexto religioso a predicar contra el trabajo
    voluntario.

    Pero, además, predican que la bandera no debe jurarse, y les dicen a los
    padres: “no mandes a los niños a las escuelas el viernes para que no
    juren la bandera”. ¿Y es que nuestra patria —patria que ha tenido que
    luchar tanto por su independencia y por su bandera, patria que ha dejado
    tantos héroes en el camino, patria que por su destino ha dado la vida de
    tantos jóvenes, de tantos trabajadores, de tantos campesinos, de tantos
    hombres y mujeres dignos— puede tolerar que nadie predique esa
    irreverencia contra la patria, esa irreverencia contra la bandera?
    (EXCLAMACIONES DE: “¡paredón, paredón!”)

    ¿Es que la patria, que tiene que defenderse de un enemigo poderoso a 90
    millas, que incesantemente nos amenaza con atacarnos con todas sus
    fuerzas, puede tolerar que nadie predique esa falta de patriotismo, ese
    abandonar el combate, ese no empuñar las armas, y de tal forma
    contradiga el himno de una nación que dice: “Al combate corred, a las
    armas valientes corred,” desde los días de Céspedes? (APLAUSOS.)

    ¿Es que una patria, una patria que necesita producir para vencer las
    enormes dificultades que nos trae el bloqueo económico de la más
    poderosa y reaccionaria nación de la Tierra; es que la patria que tiene
    que trabajar para hacer su futuro, puede permitir que se prediquen esas
    supercherías contra el trabajo?

    ¿Y qué tiene que ver eso con la religión? ¿Qué tiene que ver eso con
    los sentimientos religiosos de nadie?

    Y por eso es que les decía que hay que luchar, y luchar duro. Difícil
    es que vengan a esta universidad a predicar idioteces, porque no
    encontrarán caldo de cultivo favorable; difícil es que le vengan a decir
    aquí a nadie que no vaya al médico y que rece una oración para curarse;
    difícil es. ¡Pero aquí no vienen!, van allá donde está la ignorancia,
    la ignorancia que dejaron en nuestra patria 60 años de explotación
    imperialista.

    ¡Y a esos enemigos hay que desenmascararlos ante las masas, hay que
    ponerlos en evidencia ante las masas! Y las masas proletarias, y las
    masas campesinas, y los estudiantes, y los trabajadores intelectuales,
    que han tenido la oportunidad de adquirir una mayor cultura, una actitud
    más científica, deben combatir la mentira, la superstición, la
    superchería y, por encima de todo, la farsa contrarrevolucionaria que
    pretende ocultarse bajo el velo del sentimiento religioso. Porque son
    enemigos de la Revolución, son enemigos del proletariado, son enemigos
    de los campesinos, son enemigos de la patria y son instrumentos de los
    imperialistas.

    Y nuestro pueblo los conoce bien, sobre todo en los campos, a esos
    pseudo-religiosos. Y, como dice un compañero, son conocidos uno de esos
    grupos con el nombre de los batiblancos por nuestros campesinos y
    nuestros milicianos —batiblancos con “B”—, porque han aparecido en
    muchos de esos sitios.

    Y son tres, principalmente, esas sectas, los principales instrumentos
    hoy del imperialismo, y son: los testigos de Jehová (ABUCHEOS), el
    bando evangélico de Gedeón (ABUCHEOS) y la Iglesia Pentecostal
    (ABUCHEOS).

    Es curioso, y es una prueba de la tolerancia de la Revolución, una
    prueba extraordinaria de la tolerancia de la Revolución, que este último
    grupo tiene en la provincia de Las Villas, cerca del pueblo de Santo
    Domingo, una escuela llamada Instituto Bíblico Pentecostal, donde
    preparan sus cuadros, y que lo dirige un norteamericano; un yanki es el
    director de esa escuela (EXCLAMACIONES Y ABUCHEOS). ¡Hasta dónde llega
    la tolerancia de la Revolución, hasta dónde llega!

    En días recientes, por gestiones de la embajada suiza, se autorizó, como
    es conforme a nuestra política, la salida de una serie de señores que
    decían ser ciudadanos norteamericanos, o que tenían algún pariente
    norteamericano, o que les había nacido una hijita en la Florida (RISAS)
    y por lo tanto se acogían a ese beneficio de partir del país.

    Y qué curioso, no se llevaron a ninguno de esos señores que están al
    frente de esas sectas; qué curioso, a esos no. ¿Cómo llevarse a esos
    que están trabajando por la libre, que tienen escuelas y preparan sus
    cuadros para espiar, para observar el territorio nacional, hacer campaña
    contrarrevolucionaria entre los campesinos y combatir a la Revolución?

    Pero véase hasta dónde llega la tolerancia de la Revolución, que tenemos
    a todo un director yanki de una escuela de cuadros de la
    contrarrevolución (EXCLAMACIONES DE: “¡Fuera!”), disfrazado todo bajo
    el velo religioso.

    ¿Es que tiene nuestra patria la obligación de permitir eso?
    (EXCLAMACIONES DE: ”¡No!”) ¿O es que creen los imperialistas que somos
    idiotas?

    Claro está, compañeros estudiantes, que las condiciones de ignorancia
    derivadas del pasado, donde estos medios pueden pretender determinados
    fines, no se cambian en un día. Nosotros hemos puesto mucho énfasis y
    muy especial interés en la formación de maestros.

    ¡Ah, cuanto más avanza la Revolución tanto más nos convencemos de cuánta
    razón teníamos en eso! Gracias a los maestros que se promovieron en los
    primeros meses, el primero y el segundo año de la Revolución, contamos
    con escuelas en todo el país.

    Ustedes saben qué esfuerzo fue necesario hacer; venir aquí a la
    universidad para encontrar profesores para los nuevos centros de
    enseñanza secundaria y preuniversitaria. Y muchos jóvenes, compañeros
    de la universidad, se han destacado como magníficos profesores en esas
    escuelas y algunos de ellos han sido, incluso, designados directores
    (APLAUSOS).

    Sin embargo, cuánto nos falta y cuánto esfuerzo hay que realizar para
    satisfacer cabalmente nuestras necesidades.

    Estos señores pentecostales tienen una escuela donde instruyen a sus
    agentes durante ocho meses; mas, sin embargo, nuestros maestros, que
    comienzan por las Minas del Frío, tienen que estudiar cinco años y aun
    después tendrán que seguir cursos de distintos tipos de superación.

    En topes de Collantes, escuela del primer ciclo, hay en este momento
    unos 3 000 jóvenes, de los cuales el primer contingente este año
    terminará el primer ciclo y después irá a estudiar dos años en un
    instituto pedagógico.

    Y en este año se hizo el esfuerzo por ingresar un número determinado de
    maestros, se pidieron los certificados de sexto grado y —como ya dije
    en una ocasión— casi el 50% tenían escolaridad de tercero y cuarto grado
    y a veces menos, lo que nos ha enseñado que habrá que hacer una
    movilización mucho mayor en el próximo curso para llenar el cupo de 5
    000 a 6 000 que deben comenzar a estudiar.

    Es que como todo era un fraude prácticamente en nuestra patria, no solo
    había un millón de analfabetos, sino muchos que teniendo un certificado
    de sexto grado, tenían una escolaridad de segundo o de tercero. ¡Así
    andaba nuestra enseñanza!

    Y esos maestros que estamos formando serán los nuevos contingentes que
    ingresen en nuestro magisterio —y de los cuales, dentro de algunos años
    tendremos muchos miles graduados—, serán los encargados de ir allí a la
    escuela a enseñar de veras, a llevar hasta el nivel que corresponda a
    los jóvenes, a inculcarles desde temprano hábitos de vida social,
    hábitos sociales correctos. Porque si bien es verdad que no todos los
    seres humanos son de la misma condición, del mismo temperamento, y del
    mismo carácter, la educación tiene una influencia decisiva, y es la
    educación lo único capaz de desarrollar las inclinaciones positivas del
    ser humano y de combatir desde muy temprano sus inclinaciones negativas.

    Pero para eso necesitamos el técnico, el maestro, el experto, el que
    conozca cómo se educa un niño, cuál es la psicología de un niño, el
    carácter de un niño y cómo se enseña y se forma un niño.

    Tenemos muchos maestros revolucionarios, porque en aquella sociedad de
    privilegios y de explotación y de incultura, sin embargo, a pesar de las
    condiciones adversas, se desarrollaron muchos talentos que descollaron
    en las distintas ramas, o de la medicina, o de la ingeniería, o como
    profesores, o como maestros; aunque, desde luego, no eran las
    condiciones de hoy en que vamos en serio a formar maestros.

    ¿Podía una campesina estudiar para maestra, o la hija de un obrero de un
    central azucarero? ¡No, porque las escuelas normales estaban en las
    ciudades, principalmente en las capitales y no había becas; y hoy todos
    los alumnos de magisterio, todos, son becados y comienzan por las
    montañas.

    Claro está que así llegaremos a tener formidables maestros, sobre todo
    si seguimos preocupándonos en ese sentido; si seguimos poniendo todos
    los medios, medios revolucionarios, medios nuevos, como los medios
    aplicados en una escuela de maestros funcionando en nuestra capital y de
    la que he hablado en alguna otra ocasión y que hoy tiene a su cargo
    cerca de 10 000 campesinas.

    Muchachas de 15 y 16 años, realizando una labor impresionante, con
    extraordinaria responsabilidad, enseñando por la mañana, estudiando por
    la tarde y por la noche, regresando a la casa de las campesinas para
    fiscalizar cómo funciona todo, y lo que demuestra lo que puede lograrse,
    lo que puede hacerse con los jóvenes.

    Y una de las cosas que ha tenido nuestra Revolución es saber calibrar el
    valor moral, humano y la dinámica y la actividad y la capacidad de los
    jóvenes. Y hemos obtenido fantásticos resultados, impresionantes
    éxitos, de lo cual la campaña de alfabetización fue una elocuentísima
    prueba.

    Hay que centrar la atención en la formación de los maestros y de los
    profesores, porque serán los soldados de la vanguardia en la lucha
    contra la ignorancia y contra el pasado. Y en el futuro nadie tendrá
    que contar estas cosas, estas cosas increíbles de cómo los imperialistas
    preparan sus agentes y realizan sus actividades, primero porque las
    vamos a combatir, las masas se les van a encarar a los farsantes; sabrán
    distinguir entre el hombre y la mujer de buena fe; no olvidar, no
    olvidarse de los miles y miles de creyentes de buena fe engañados,
    imbuidos de toda una serie de ideas sembradas sobre su ignorancia, su
    desconocimiento del mundo, gente buena.

    Lo que hay que combatir es a los responsables de ese fraude, lo que hay
    que combatir es las facilidades con que están contando y someterlos al
    fuero de las leyes del país (APLAUSOS). Y, sobre todo, salirle al paso
    dondequiera que se encuentren, desenmascararlos como agentes del
    imperialismo enemigo de la patria (APLAUSOS); salirle al campo en
    nuestras granjas, en nuestras asociaciones campesinas; salirle al campo
    con nuestras organizaciones de masas y con nuestro Partido Unido de la
    Revolución Socialista (APLAUSOS).

    Y en la medida que nos organicemos, y avancemos en todos los frentes, y
    superemos nuestras deficiencias, le iremos ganando la batalla en ese
    frente y en todos los frentes.

    Y esto les da a ustedes una idea de lo que tienen por delante, de la
    tarea que tienen por delante. ¿Es acaso ese el único mal que se
    manifiesta? No, surgen otra serie de males que son consecuencia directa
    del pasado, la herencia que nos dejó el capitalismo. ¿Cuál de ellas por
    ejemplo?, el delincuente antisocial, el ladrón, el ratero. Nuestra
    Revolución, en la lucha contra el imperialismo y los agentes del
    imperialismo, y centrando en ello todo su esfuerzo no ha tomado
    suficientes medidas contra otro tipo de mal que es herencia del
    capitalismo, y es la delincuencia común. De tal manera que hay
    parásitos, crecidos bajo aquella sociedad, que no se resignan a trabajar
    de ninguna manera, que antes de querer ganarse el pan honradamente,
    trabajando en el campo o trabajando en las obras públicas, si no saben
    hacer otra cosa, prefieren ganarse en 15 minutos lo que de otra manera
    se tendrían que ganar en un mes o, dos meses de trabajo honrado. Y
    robarse un televisor, o robarse un radio, o asaltar una casa (ALGUIEN
    DEL PUBLICO LE INTERRUMPE).

    Sí, hay jueces que los sueltan, hay jueces que no colaboran con la
    policía (APLAUSOS). Y, desde luego, eso obedece a otras razones, eso
    obedece a otras razones: en algunos señores de estos jueces el deseo de
    crearle problemas a la Revolución. Pero, además, en una legislación
    anacrónica, en que el señor que se roba un automóvil, o un radio, o un
    aparato eléctrico a cualquier familia (UNO DEL PUBLICO LE DICE:
    “¡Guanahacabibes!”) ¡Qué Guanahacabibes!, Guanahacabibes es para el que
    se equivoca de buena fe, no para el delincuente. De manera que se ha
    dado el caso de que la policía ha arrestado dos veces, el mismo día, al
    mismo ladrón.

    Claro está que no vamos a exonerar a nuestro cuerpo de orden público de
    responsabilidad. Es que tienen que prestarle especial atención al
    problema y adoptar medidas efectivas y enérgicas, y hacerse conciencia
    de que hay que luchar seriamente contra ese vicio que nos dejó la
    sociedad capitalista. .

    Hubo, incluso, algún compañero que creyó que a través de métodos
    absolutamente filantrópicos iba a combatir ese mal social, esa lacra, y
    que con un buen consejo podría volver a la vida ordenada y a la
    convivencia social a un delincuente; esas son ilusiones, resultado: con
    las leyes anacrónicas, la actitud de algunos jueces, la falta de
    conciencia social para combatir ese mal; que siembran el terror entre
    las familias, que hay familias aterrorizadas por la actividad de ese
    tipo de elemento antisocial, temiendo que le roben, temiendo sufrir
    cualquier accidente, ser víctimas de cualquier agresión por parte de
    ladrones.

    Hay barrios, como el barrio por ejemplo de Altahabana, donde viven
    numerosos médicos, en que ellos nos han informado el estado de inquietud
    en que viven sus familias con motivo de esas actividades. Y otros
    muchos barrios, pues, ¿por qué? Porque andan “por la libre” los rateros
    (DEL PUBLICO LE DICEN: “¡Que se vayan a trabajar!”), y sencillamente se
    impone como un deber de la Revolución el combatir de manera eficaz ese
    mal y adoptar medidas severas (APLAUSOS).

    Mientras puedan salir a la calle con una fiancita de 100 pesos, esos
    negocios organizados, porque ellos tienen su red de distribución y de
    comercialización de los productos que obtienen con el robo, no les
    cuesta ningún trabajo obtener los 100 o los 200 pesos a los ladrones.

    A veces emplean niños, lo cual es peor, emplean menores de edad para
    penetrar en las casas y abrirlas. Resultado: la necesidad de tomar
    medidas severas. En primer lugar exclusión de fianza (APLAUSOS); pero
    eso no es suficiente, quien roba en un domicilio donde se encuentra una
    familia, es decir que robe con el peligro para la familia de ser víctima
    de la agresión física, es decir robo con violencia en el domicilio y en
    las personas, pena capital (APLAUSOS PROLONGADOS). Quien robe
    haciéndose pasar por un agente de la autoridad, pena capital (APLAUSOS);
    y quien robe empleando menores de edad, con tanta más razón pena capital
    (APLAUSOS y EXCLAMACIONES DE: “¡Fidel, paredón para el ladrón!”).

    Nosotros sabemos, nosotros sabemos que el delincuente es un producto de
    la sociedad, que el delincuente es un producto de esa sociedad abolida;
    pero no por eso podemos dejar de tomar medidas para proteger a las
    familias, para proteger a la sociedad de ellos, para proteger al pueblo
    de sus actividades. No podemos dejar de tomar medidas drásticas, porque
    de otra manera quedaría la sociedad expuesta al libre albedrío de estos
    elementos antisociales. Y hay que combatirlo como se combate una
    enfermedad, como se combate una plaga, como se combate una epidemia.

    (ALGUIEN DEL PUBLICO HACE REFERENCIA A LOS BILLARES). ¡Bien dicho!, el
    de ese compañero que nos ha recordado los billares (APLAUSOS Y
    EXCLAMACIONES). Nosotros no hemos discutido ese problema, pero muchos
    compañeros se nos han acercado para hablarnos de él, de la cantidad de
    vagos y de lumpen que se reúnen en muchos de esos sitios.

    Yo les decía, compañeros, que nos quedaba mucho por hacer, pero mucho,
    porque queda todavía una cantidad de focos infecciosos de delincuencia y
    de vagancia, y sobre todo quedan las clases sociales que sostienen y
    alimentan esos focos, los vicios que los originan. Porque, ¿qué es ese
    ladrón si no el producto de una sociedad que deshonra el trabajo, y que
    anatematiza el trabajo: el capitalismo? ¿Qué son esos vagos? Porque
    no son solo los ladrones: hay otros subproductos del capitalismo y de
    los reaccionarios y de los explotadores, subproductos que hemos recibido
    en abundancia, porque si bien no nos dejaron fábricas, nos dejaron
    vicios de todas clases en este país.

    El imperialismo es pródigo en crear todos esos vicios. Todo el mundo
    recuerda lo que ocurría en Guantánamo cuando los “marinos” andaban “por
    la libre”; y todo el mundo sabe lo que ocurre donde se encuentran las
    fuerzas yankis, cuánta corrupción, cuánto vicio introducen, porque ellos
    necesitan “entretener” a su soldadesca.

    El producto a que me estoy refiriendo no es precisamente la prostitución
    ahora, mal y vicio, lacra contra la que luchamos pacientemente,
    cautelosamente, cuidadosamente, y con métodos adecuados; porque esas son
    las víctimas, ese es otro subproducto de la sociedad capitalista, que de
    tal manera degradaba a la mujer, que de tal manera la privaba de medios
    de vida, de medios decorosos para vivir, que de tal manera arrastraba a
    decenas y decenas de miles a esos repugnantes oficios.

    No, no estaban abiertas las puertas de las profesiones técnicas, o de
    muchas profesiones técnicas, a las mujeres; no ingresaba prácticamente
    un 50% de muchachas en la escuela de medicina para hacerse médicos, o
    para hacerse enfermeras, o para hacerse maestras (APLAUSOS); no se
    convertían en administradoras de miles y miles de tiendas, como con la
    última ley de nacionalización decretada.

    No. El panorama de la vida para la mujer era otro muy distinto, y muy
    distinto al honroso porvenir y al porvenir digno que cualquier mujer hoy
    tiene aquí en nuestra patria. Porque algunos de esos que han sacado a
    sus hijitas del país, las han sacado del país donde la mujer empieza a
    tener plenos derechos, todas las oportunidades, y donde la prostitución
    en sus mil formas está siendo abolida, para llevarlas al país que es el
    vivero ideal de todos los vicios.

    Porque no en balde, y no es casualidad, que los contrarrevolucionarios
    se llevaran para Miami sus garitos, su bolita, y sus actividades
    ilícitas; no es casualidad que fundaran muchos prostíbulos allá en Miami
    y en otros muchos sitios de América donde han ido a parar.

    Hay otros males a los que iba a referirme, y que es el del vago, el
    lumpen; lumpen, incluso, de altos ingresos, hijos de burgueses, que ni
    estudian ni trabajan. ¿Qué esperarán? ¿Que vuelva el capitalismo para
    vivir de vagos? ¿Que sueñan? ¡No sé qué soñarán, porque ahora los
    imperialistas parece que no los quieren recibir, no quieren recibir a
    los burgueses en Miami ni en Estados Unidos! ¡Qué curioso! La
    Revolución resistió el drenaje, la campaña colosal por llevarnos a los
    técnicos del país, haciendo campañas contra la Revolución de la
    emigración que salía.

    Claro está que ellos se cuidaban muy bien de presentar el problema de la
    emigración de Cuba como un problema relacionado con la Revolución, y la
    Revolución lo único que había hecho era cambiar el carácter de esa
    emigración, y la composición de esa emigración, porque antes emigraban
    muchos infelices, muchos que no tenían dónde trabajar.

    Y ustedes recordarán, antes de la Revolución, en las décadas del 40 y
    del 50, las inmensas colas frente a la embajada yanki pidiendo visa. Y
    lo difícil que era conseguir una visa. Cuando vino la Revolución, les
    abrieron las puertas de par en par a los que quisieran irse; ¡y la
    Revolución las abrió también de par en par para los que quisieran irse!

    Pero, ¿qué ha ocurrido? Los imperialistas cerraron sus puertas;
    perdieron la batalla frente a la Revolución, perdieron la batalla. Y
    así, la gusanera no dirá que nosotros tenemos la culpa. No; ¡porque
    nuestras puertas, están abiertas para los que deseen abandonar el país!
    (APLAUSOS.)

    Ellos dieron decenas de miles de visas y ahora suspendieron el
    transporte. Como ustedes saben, el Gobierno permitió la salida en los
    barcos que traían el pago de la indemnización, y así salieron tres
    barcos. Pero en el cuarto barco, ¿qué inventaron los imperialistas?
    Pues inventaron un barco alemán, que llegaba aquí y de aquí se iba para
    Alemania, para no darle chance a salir a nadie.

    Suspendieron las líneas; alegaron que era incosteable. Se discutió la
    posibilidad de que de los dólares que pagaran los que salían, la mitad
    quedase en Cuba y la mitad lo recibiese la compañía —dólares que, por
    supuesto, tenían que mandarles de afuera. Es decir, que el Gobierno
    cubano no ha puesto obstáculo alguno; las agencias imperialistas tratan
    de ocultar la verdad, porque evidentemente no quieren problemas allá con
    la gusanera —¡qué tienen bastantes ya, al parecer!

    Y, ¿qué ocurrió? Que les dieron permiso a decenas de miles de personas
    para ir a residir; muchas de ellas renunciaron a sus trabajos, en muchos
    casos magníficos y suculentos empleos a la sombra; muchos que no eran
    burgueses y pertenecían a la aristocracia, o a la pequeña burguesía, y
    ahora los embarcaron; los embarcaron una vez más.

    ¿Se van a quedar? ¡Pues que no piensen recuperar el empleíto cómodo!
    (APLAUSOS.) Porque nosotros entendemos que deben ir a realizar trabajo
    físico, que es el que hace más falta en este momento, y que se vayan a
    trabajar en la agricultura. ¡Les damos trabajo a todos, si quieren, en
    la agricultura! Y con perdón de los campesinos, que no sería más que un
    refuercito, ¡y no de mucha monta! (RISAS.) Pero, si quieren, que
    empiecen por el campo.

    Y sería bueno recomendar a nuestros administradores, a esos a veces
    magnánimos, y excesivamente magnánimos empleadores, que sin revisar los
    cálculos de gastos en las empresas son demasiado generosos en aumentar
    las nóminas, les recomendaría que se fijaran bien no fuesen a darles
    cabida otra vez a esos señores que tenían su visa y todo listo, hasta
    que los yankis vinieron y les cortaron la salida (APLAUSOS).

    ¡El país “libre”! Norteamérica; el país del “mundo libre”, el país
    “libre”, que no deja venir a nadie aquí; que se atemorizó y se asustó
    ante la posibilidad de que a Cuba pudiera venirse libremente, y prohibió
    el venir al país; e incluso condenó a elevadas sumas de multa a un
    valeroso periodista negro que se atrevió a venir a Cuba (APLAUSOS).
    ¡Qué ridículo ha quedado ante nuestro país y nuestra Revolución el país
    “libre”! ¡Qué ridículo, que no deja salir a nadie para visitar a Cuba!
    ¡Frente al país que deja salir al que quiera y permite entrar al
    visitante de cualquier país del mundo que quiera! ¡Que permite venir a
    los norteamericanos que quieran! ¡Que no cierra sus fronteras a nadie!

    ¡Qué posición tan ridícula tienen frente a nuestra patria, frente a
    nuestro país! ¡Y los que han quedado en una posición más ridícula aun
    son los últimos “embarcados”, los que se iban para el “mundo libre” y el
    “mundo libre” les tiró las puertas en las narices! (APLAUSOS.)

    Ahora, claro está, si quieren vivir aquí, no puede ser de vago, no puede
    ser de vago. Aquí hay que trabajar (APLAUSOS). Que no le anden
    buscando —no sé cómo dice el refrán— “la pata al gato”, “los cuatro pies
    al gato”, ustedes me entienden bien lo que yo quiero decir. Que la
    Revolución no tiene ninguna obligación de tolerar vagos, no tiene
    ninguna obligación de tolerar parásitos; la Revolución sostiene al
    joven, al enfermo, al inválido, al viejo, todo para ellos; son los
    únicos que tienen derecho a vivir del trabajo de los demás: los niños,
    los enfermos, los inválidos y los ancianos. ¿Pero vagos, vagos viviendo
    de los demás? (EXCLAMACIONES DE: “¡No!”) ¿Por qué? ¿Creen acaso que
    nuestro proletariado va a estar dispuesto a romperse la vida trabajando
    en nuestras fábricas y en nuestros campos produciendo para ellos? ¿Qué
    derecho tienen? ¡Ningún derecho! y que se despabilen, y que anden
    derecho, y que sepan que aquí tienen que trabajar para vivir (APLAUSOS).

    Claro, por ahí anda un espécimen, otro subproducto que nosotros debemos
    de combatir. Es ese joven que tiene 16, 17, 15 años, y ni estudia, ni
    trabaja; entonces, andan de lumpen, en esquinas, en bares, van a algunos
    teatros, y se toman algunas libertades y realizan algunos libertinajes.
    Un joven que ni trabaje, ni estudie, ¿qué piensa de la vida? ¿Piensa
    vivir de parásito? ¿Piensa vivir de vago? ¿Piensa vivir de los demás?
    Si los imperialistas no los reciben allá en su “mundo libre”, que se
    preparen también a trabajar (APLAUSOS).

    Ese subproducto del capitalismo tampoco lo toleramos. Porque hay
    algunos burgueses que han dicho: “no mando mis hijos a la escuela”.
    Entonces, ni estudian ni trabajan. Y a veces ni a las hijas. ¿Qué
    porvenir les van a deparar a esas niñas? ¿Tanto las quieren, que no las
    quieren ver convertidas en una estudiante o en una trabajadora? ¿En qué
    las quieren ver convertidas?

    (DEL PUBLICO LE DICEN ALGO AL DOCTOR CASTRO)

    Vamos a atender lo esencial, no desviarnos ahora en los detalles.

    ¿Y qué ocurre? Que ese tipo existe, y los hay por ahí con
    responsabilidad de sus familiares, con responsabilidad de sus
    familiares, aprendiendo a lumpen, aprendiendo a vagos, aprendiendo a
    delincuentes.

    Claro que no chocan contra la Revolución como sistema, pero chocan
    contra la ley, y de carambola se vuelven contrarrevolucionarios
    (RISAS). Porque en la Revolución ven la ley, y ven el orden, son
    contrarrevolucionarios, y lo que son unos… Bueno, lo que son todos
    los contrarrevolucionarios (EXCLAMACIONES Y APLAUSOS). Porque son unos
    descarados, tan descarados como todos los contrarrevolucionarios.

    Porque, señores, no se olviden de esto, sobre todo ustedes, jóvenes; no
    se olviden de esto, ténganlo siempre presente: que al igual que la
    Revolución une lo mejor, lo más firme, lo más entusiasta, lo más
    valioso; la contrarrevolución aglutina a lo peor, desde el burgués hasta
    el mariguanero, desde el esbirro hasta el ratero, desde el dueño de
    central hasta el vago profesional, el vicioso; y todo ese elemento se
    junta para dar batalla a la ley, y a la Revolución, a la sociedad, para
    vivir de vagos, para estorbar. Todo, lo peor, se junta. No lo olviden
    nunca, no lo olviden nunca.

    Entonces, mucha de esa gente están en esos sitios: en los billares, en
    las esquinas, en los bares; quedan muchas cosas. Pero hay que
    estudiarlas, hay que estudiarlas. Lo importante es el principio, el
    principio de que no podemos permitirles aspirar a vagos.

    (DEL PUBLICO LE DICEN: “¡Los flojos de pierna, Fidel!”, “¡los
    homosexuales!”)

    ¡Un momento! Es que ustedes no me han dejado completar la idea (RISAS y
    APLAUSOS). Muchos de esos pepillos vagos, hijos de burgueses, andan por
    ahí con unos pantaloncitos demasiado estrechos (RISAS); algunos de ellos
    con una guitarrita en actitudes “elvispreslianas”, y que han llevado su
    libertinaje a extremos de querer ir a algunos sitios de concurrencia
    pública a organizar sus shows feminoides por la libre.

    Que no confundan la serenidad de la Revolución y la ecuanimidad de la
    Revolución con debilidades de la Revolución. Porque nuestra sociedad no
    puede darles cabida a esas degeneraciones (APLAUSOS). La sociedad
    socialista no puede permitir ese tipo de degeneraciones.

    ¿Jovencitos aspirantes a eso? ¡No! “Arbol que creció torcido…”, ya
    el remedio no es tan fácil. No voy a decir que vayamos a aplicar
    medidas drásticas contra esos árboles torcidos, pero jovencitos
    aspirantes, ¡no!

    Hay unas cuantas teorías, yo no soy científico, no soy un técnico en esa
    materia (RISAS), pero sí observé siempre una cosa: que el campo no daba
    ese subproducto. Siempre observé eso, y siempre lo tengo muy presente.

    Estoy seguro de que independientemente de cualquier teoría y de las
    investigaciones de la medicina, entiendo que hay mucho de ambiente,
    mucho de ambiente y de reblandecimiento en ese problema. Pero todos son
    parientes: el lumpencito, el vago, el elvispresliano, el “pitusa”
    (RISAS).

    ¿Y qué opinan ustedes, compañeros y compañeras? ¿Qué opina nuestra
    juventud fuerte, entusiasta, enérgica, optimista, que lucha por un
    porvenir, dispuesta a trabajar por ese porvenir y a morir por ese
    porvenir? ¿Qué opina de todas esas lacras? (EXCLAMACIONES.)

    Entonces, consideramos que nuestra agricultura necesita brazos
    (EXCLAMACIONES DE: “¡Sí!”); y que esa gusanera lumpeniana, y la otra
    gusanera, no confundan La Habana con Miami. Parece que no han adquirido
    conciencia clara del país que están viviendo, y parece que pretenden
    ignorar que el proletariado tiene la mano dura, porque trabaja duro, con
    hierros. Y el proletariado tiene la mano dura cuando hay que tenerla.
    Serenamente sabe tener su mano dura cuando hay que tenerla, sin
    extremismos. Somos enemigos de los extremismos, somos enemigos de los
    métodos incorrectos, somos enemigos de la chapucería; pero eso no quiere
    decir que la Revolución no tenga la mano dura y que nuestros
    trabajadores no tengan la mano dura, porque nuestros trabajadores saben
    que el enemigo imperialista la tenía dura, y muy dura. Y los
    trabajadores que conocen la historia de la Comuna de París, nuestros
    trabajadores que conocen la historia de España, nuestros trabajadores
    que conocen la historia en aquellas ocasiones en que el proletariado ha
    tenido que sufrir la mano de la reacción, sabe lo que pretende para él
    la contrarrevolución, lo que pretende para nuestro pueblo, para nuestros
    jóvenes, para nuestras mujeres, para nuestros campesinos, para nuestros
    obreros, para nuestros soldados, para nuestros milicianos.

    Hay veces que me pregunto qué se imaginarán esos señores. Cuando
    cualquiera cruza por la Sta. Avenida y ve tantas y tantas casas que
    albergan decenas y decenas de miles de jóvenes, tantas escuelas, tantos
    programas en acción, pensamos: ”¿Qué se creen estos señores? ¿Pensarán
    recobrar esto, pensarán recuperar sus casitas y echar a las calles a los
    hijos de nuestros obreros y de nuestros campesinos, echarlos de nuestras
    escuelas preuniversitarias y tecnológicas, echarlos de nuestras
    universidades, echar a los niños de las granjas infantiles establecidas
    en muchas de esas fincas de recreo? ¿Qué pensarán? ¿Soñarán con esos
    sueños dantescos? ¿En qué mundo viven? ¿Qué se imaginan de nuestro
    pueblo, qué se imaginan de nuestros jóvenes, qué se imaginan de nuestros
    proletarios, qué se imaginan de nuestros campesinos, qué se imaginan de
    los hombres y mujeres dignos que en tan elevado número ha dado esta
    tierra?”

    ¡Que no sueñen siquiera que van a encontrar una piedra en pie! ¡Ni una
    piedra en pie en este país, yankis insolentes, imperialistas desbocados,
    promotores de guerras, azuzadores de guerra, charlatanes! ¿Qué se
    imaginan, politiqueros de baja ley, que han convertido a nuestra patria
    en cabeza de turco de sus campañas políticas, de sus aspiraciones
    inconfesables, monopolistas de uno y otro partido, que son iguales?
    ¿Qué se imaginan y qué se creen? ¡Ilusos! Que no ven el mundo de hoy
    tal como es, y cierran los ojos como el avestruz, que pretenden ignorar
    un continente en ebullición, que pretenden curar los males de América
    con recetas de mercuro cromo, el hambre y la espantosa miseria.

    Y, en la medida en que se desesperan con su fracaso en América, en la
    medida en que la ola revolucionaria crece en América, crece su histeria
    y crece su odio. ¡Y deben saber que de este país no podrán recoger ni
    el polvo, o —en todo caso— el polvo de que hablaba Maceo, amasado con
    nuestra sangre! (APLAUSOS.) Por las armas que tenemos y las armas que
    están pasando a nuestras manos, y que son adecuadas para recibir, como
    se merece, a cualquier agresor.

    Porque, ahora mismo, estamos reclutando el personal para nuestras armas
    más modernas. Y necesitamos técnicos (APLAUSOS), necesitamos
    estudiantes de la facultad de tecnología, necesitamos personal con alto
    nivel. Y lo que hemos acordado es, primero, seleccionarlo en las
    Fuerzas Armadas, después en los centros de trabajo (APLAUSOS). Porque
    hay muchos centros de trabajo donde hay jóvenes buenos, jóvenes
    revolucionarios, que están trabajando, realizando una tarea que no es de
    mayor importancia, cuya plaza, incluso, pudiera amortizarse. Porque lo
    que nosotros hemos pedido en los ministerios es que la plaza de
    cualquier joven que pase a prestar este servicio se amortice para hacer
    economías. Y, en último término, algunos estudiantes, dado que
    necesitamos personal con un elevado nivel de cultura y conocimientos
    técnicos para saber utilizar las armas modernas que están a nuestra
    disposición (APLAUSOS).

    Y tenemos que prepararnos, tenemos que prepararnos en todos los frentes,
    en todos los frentes: en el de la producción, en el del estudio, con
    todas las medidas de reorganización que se están haciendo, y en la
    defensa. No descuidar de ningún frente. Poder contar con magníficas
    unidades de combate para que los imperialistas no sueñen siquiera que
    van a coger mangos bajitos en nuestro país.

    Ellos saben que Cuba pelea, lo aprendieron en Girón, lo saben
    requetebien (APLAUSOS). Todavía están discutiendo qué pasó, qué pasó y
    cómo pasó. Discuten y discuten, pero pasó lo que pasó porque tenía que
    pasar, porque les dimos su merecido, porque los recibimos, naturalmente,
    no como ellos lo esperaban. Ya podremos otra vez hablar de eso, porque
    los oímos discutir y no saben de la misa la mitad. Que si bombardearon,
    que si no bombardearon, que si tenían que hacer otro bombardeo y no lo
    hicieron. Y creían que nosotros estábamos de bobos aquí, con los brazos
    cruzados. Y nunca estaremos de bobos, nunca estaremos con los brazos
    cruzados. ¡La Revolución no se cruzará nunca de brazos! (APLAUSOS.)

    Y la Revolución tomará siempre todas las medidas, de orden nacional y de
    orden internacional (APLAUSOS). Y dará todos los pasos para defenderse,
    para resistir.

    Ellos cuentan, sueñan, acusan al señor Kennedy de que no tiene una
    política determinada, clara, que obtenga resultado. Pero, ¿dónde está
    esa política, dónde puede estar esa política?

    Es que no existe esa política ni puede existir. Y la otra, la que
    proponen los guerreristas, lleva a su propio desastre.

    Porque nosotros hemos hecho nuestros cálculos también. El Pentágono
    calcula, y nosotros calculamos. Ellos se imaginan, y nosotros nos
    imaginamos también. Ellos dan ciertos pasos, y nosotros damos también
    ciertos pasos (APLAUSOS).

    Así pasó cuando Girón. Calcularon y volvieron a calcular, y se
    equivocaron. Pues bien: la próxima vez, la próxima vez, también se van
    a equivocar. Y con la Revolución van a estar equivocados siempre hasta
    que aprendan la lección, y hasta que comprendan que el único camino que
    les queda es respetar la soberanía de este país, la dignidad de este
    país, el derecho de este país, la autodeterminación de este país, la
    independencia de este país (APLAUSOS). Y todo otro camino estará
    equivocado.

    ¡A prepararnos, pues, en todos los frentes! ¡A trabajar con entusiasmo
    siempre, no importan los obstáculos, no importa la acción del enemigo,
    no importan los ignorantes! ¡La razón la tenemos nosotros, el derecho
    lo tenemos nosotros, la energía la tenemos nosotros, la iniciativa la
    tenemos nosotros, la historia la tenemos con nosotros!

    Compañeras y compañeros estudiantes, futuros técnicos de la patria,
    vanguardia intelectual y revolucionaria de nuestro pueblo: ¡A luchar, a
    trabajar, a organizarnos! ¡A organizar nuestro Partido, a desarrollar
    nuestras organizaciones de masa, a combatir al enemigo en todos los
    frentes, a dar la batalla dondequiera que tengamos que darla, y a
    prepararnos para todas las contingencias! ¡Las contingencias no nos
    asustan¡ ¡Los imperialistas tienen mucho más que perder que nosotros!
    Nosotros aquí, hoy, podemos decir aquello que dijeron Marx y Engels en
    su Manifiesto Comunista: “¡Los proletarios no tienen otra cosa que
    perder que sus cadenas!”

    ¡Patria o Muerte!

    ¡Venceremos!

    (OVACION)

    • El Chupacabras: Gracias, es un discurso de Fidel muy citado, en los fragmentos menos vigentes, pero muy ilustrativo de una época.

  20. Por si te abuure te apunto cosas muy graciosas de nuestro ilustre pensador.

    El imperialismo es pródigo en crear todos esos vicios. Todo el mundo
    recuerda lo que ocurría en Guantánamo cuando los “marinos” andaban “por
    la libre”; y todo el mundo sabe lo que ocurre donde se encuentran las
    fuerzas yankis, cuánta corrupción, cuánto vicio introducen, porque ellos
    necesitan “entretener” a su soldadesca.

    El producto a que me estoy refiriendo no es precisamente la prostitución
    ahora, mal y vicio, lacra contra la que luchamos pacientemente,
    cautelosamente, cuidadosamente, y con métodos adecuados; porque esas son
    las víctimas, ese es otro subproducto de la sociedad capitalista, que de
    tal manera degradaba a la mujer, que de tal manera la privaba de medios
    de vida, de medios decorosos para vivir, que de tal manera arrastraba a
    decenas y decenas de miles a esos repugnantes oficios.

    Terminaste?

    Y por que hay tantas putas en la Cuba de hoy desde hace tanto tiempo?

    • El Chupacabras: Hay putas, y no creo que sean tantas, y putos, porque existen las condiciones para ello, y el asunto es mucho más complejo que proponerte cambiar ese estado de cosas.

  21. Entonces, mucha de esa gente están en esos sitios: en los billares, en
    las esquinas, en los bares; quedan muchas cosas. Pero hay que
    estudiarlas, hay que estudiarlas. Lo importante es el principio, el
    principio de que no podemos permitirles aspirar a vagos.

    (DEL PUBLICO LE DICEN: “¡Los flojos de pierna, Fidel!”, “¡los
    homosexuales!”)

    ¡Un momento! Es que ustedes no me han dejado completar la idea (RISAS y
    APLAUSOS). Muchos de esos pepillos vagos, hijos de burgueses, andan por
    ahí con unos pantaloncitos demasiado estrechos (RISAS); algunos de ellos
    con una guitarrita en actitudes “elvispreslianas”, y que han llevado su
    libertinaje a extremos de querer ir a algunos sitios de concurrencia
    pública a organizar sus shows feminoides por la libre.

    Que no confundan la serenidad de la Revolución y la ecuanimidad de la
    Revolución con debilidades de la Revolución. Porque nuestra sociedad no
    puede darles cabida a esas degeneraciones (APLAUSOS). La sociedad
    socialista no puede permitir ese tipo de degeneraciones.

    ¿Jovencitos aspirantes a eso? ¡No! “Arbol que creció torcido…”, ya
    el remedio no es tan fácil. No voy a decir que vayamos a aplicar
    medidas drásticas contra esos árboles torcidos, pero jovencitos
    aspirantes, ¡no!

    Hay unas cuantas teorías, yo no soy científico, no soy un técnico en esa
    materia (RISAS), pero sí observé siempre una cosa: que el campo no daba
    ese subproducto. Siempre observé eso, y siempre lo tengo muy presente.

    Estoy seguro de que independientemente de cualquier teoría y de las
    investigaciones de la medicina, entiendo que hay mucho de ambiente,
    mucho de ambiente y de reblandecimiento en ese problema. Pero todos son
    parientes: el lumpencito, el vago, el elvispresliano, el “pitusa”
    (RISAS).

    ¿Y qué opinan ustedes, compañeros y compañeras? ¿Qué opina nuestra
    juventud fuerte, entusiasta, enérgica, optimista, que lucha por un
    porvenir, dispuesta a trabajar por ese porvenir y a morir por ese
    porvenir? ¿Qué opina de todas esas lacras? (EXCLAMACIONES.)

    Entonces, consideramos que nuestra agricultura necesita brazos
    (EXCLAMACIONES DE: “¡Sí!”);

    LEE como tu Coma te veia como un torcido degenerado. Que te parece como para el en campo no hay maricones? Pobrecito !!!!!

    • El Chupacabras: Es un fragmento que repiten mucho, representativo del desconocimiento que había en esa época sobre la homosexualidad. Seis años después, en los Estados Unidos, masacraban a los gay en Stonewall.

    • parece un discurso hecho por el presidente irani

      • Roberto: No creo que sean culturas semejantes.

        • seguro que no pero la idea es la misma

          • lo diferente es la forma de combatir a los diferentes

          • Roberto: La Revolución cubana es lo diferente, y ha sido duramente “combatida”.

          • Roberto: No me parece, salvo que han sido dos revoluciones que incomodan al país que se cree dueño del planeta.

          • creo que si ha habido incomodados han sido los homosexuales

          • Roberto: No tenía idea de que esa fuera la orientación sexual de los once últimos presidentes de los Estados Unidos 😉

          • hablo de los perjudicados por las ideas del gobierno irani y del gobierno cubano cuando mando a la umap y desterro homosexuales creo eso no han podido hacerselo a ningun presidente de estados unidos

          • Roberto: El fenómeno de la homofobia en los países musulmanes no es exclusivo de Irán, lamentablemente. Y en cuanto a Cuba, por suerte ya esos son errores superados.

  22. Que hubieran hecho cos Sara de estar viva? Depende de la epoca. Por alla por los tiempos de la UMAP quizas estaria arando con un buey de companero. La pobre degenerada nacio torcida y necesitaba del campo para enderezarse. Y no lo dije yo.
    Ahora esos mismos que han hecho y deshecho destruyendo no un pais sino una nacion completa en sus entido mas abarcador ahora se refiere a la lo que sea de Sara como su companera y asi como por arte de magia se despenaliza el termino pudiendose escribir en un periodico por primera vez. El cerebro ya penso por todos y se oyo el permiso. Que verguenza socio !!!!!!!

    • El chupacabras: Donde tú ves vergüenza, otras personas ven justicia. Cuestión de perspectivas.


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