La suerte es gay y mi “fuga” por París

Para Daniel Palacios, joven amigo y autor hace pocos días del comentario 4000, a los seis meses y medio de iniciar esta bitácora

El pasado 21 de junio hizo un año de mi retorno de París, luego de una semana maravillosa que fue posible cuando ya no tenía particulares esperanzas de cumplir este sueño tan común de cualquier latinoamericano, gracias a mi sorprendente e inédita suerte en un sorteo de boletos gratuitos, en la celebración del Día de Francia durante la Feria Internacional de La Habana del 2008. Sigue leyendo

Asombros por cuenta propia y cómo pensaron que “me quedaba”

Cuando viajo, ya sea dentro o fuera de Cuba, necesito caminar por las calles yo solo: es mi modo de sentir que me apropio de los lugares visitados. Si no puedo cumplir esta especie de ritual cognitivo, ya sea porque me lleven en automóvil o forme parte de un grupo que —por cuestión de programa o capricho organizativo de alguien— debe andar siempre junto para arriba y para abajo, es como si no hubiera ido nunca a ese sitio. Para mí, sencillamente, no estuve allí. Ese antiguo hábito de reportero itinerante —aquí lo demostraré— ya me ha traído más de un inconveniente en mis correrías. Sigue leyendo

Mis viajes al exterior y la paranoia de las deserciones

Este mes hará un año de mi insólito viaje a París y a propósito de ello quiero contarles algunas de las simpáticas peripecias que rodearon mis cuatro salidas al exterior desde 1999, cuyo factor común —por usar un término matemático— fueron los curiosos malentendidos que en todas esas oportunidades hicieron pensar erróneamente a alguien que yo “desertaría”. Sigue leyendo

Felicitación especial e imágenes de una visita

El próximo 6 de junio el periódico Trabajadores festeja su aniversario 40. Por esas lindas casualidades que rodean mi vida, esta publicación vio la luz en el mismo año que yo nací. Como felicitación y en agradecimiento a quienes han sido mis colegas por más de tres lustros, les obsequio aquí las fotografías de la reciente vista de Mariela Castro a nuestra redacción, donde —una vez más— sentí el afecto y el respaldo de mi colectivo y el sano orgullo de pertenecer a él. Sigue leyendo