Mi vida como “recaudador de impuestos”

No sería justo que en estas cuentas claras sobre mi singular existencia olvidara contarles sobre los cuatro años que trabajé en la Administración Tributaria cubana, un capítulo que seguramente no “encajará” en el “perfil” que cierto “psicólogo” ha pretendido descubrir a partir de estas historias, para llegar a la risible conclusión de que alguien como yo no puede, de ninguna manera, ser una persona real.

Y lo haré para no estar en deuda con mis compañeros de ese riquísimo y breve periodo (1998 — 2002) en que me pasé del bando de los periodistas al de los funcionarios, como director de Asistencia al Contribuyente de la Oficina Nacional de Administración Tributaria (ONAT).

Es un episodio medio loco, como todos los míos. Desde mi graduación en 1993 escribí sobre diversos sectores y temáticas desde las páginas del periódico, incluyendo —en los años previos a mi corta “carrera” administrativa— de lo relacionado con la llamada economía global.

En la ONAT —institución surgida en 1995 como parte de las reformas para sortear la tempestad de la crisis económica de la década del 90—, había un equipo de gente joven, con un líder carismático que no temía a los riesgos a la hora de tomar decisiones, quien me pidió ir allá con ellos. Era un reto, como decimos con demasiada frecuencia en la jerga consignista cubana, y decidí probar suerte.

Fue muy divertido, y este es el mayor elogio que puede hacer alguien de cualquier trabajo que realice, en mi opinión. El consejo de dirección lo integrábamos profesionales de distintas ramas, desde matemáticos, ingenieros, abogados, contadores y economistas, hasta un periodista como yo, donde la mayoría no pasábamos de los 30 años. Lo mismo sucedía con el resto del personal.

Todo estaba por hacer. En Cuba no había cultura ninguna de impuestos —de hecho, todavía es muy pobre— y la ONAT, como dependencia del Ministerio de Finanzas y Precios, tenía a la vez que aplicar gradualmente la nueva ley tributaria (No. 73 de 1994), enseñarle a la gente desde llenar una declaración jurada hasta entender cuáles eran sus deberes y derechos como contribuyentes, demostrar socialmente la posibilidad de administrar la economía a partir de instrumentos financieros y construir oficinas, componer locales, guapear espacios, hacer magia.

Para aquellos que tengan problemas con el fisco, solo alegaré en mi defensa que allí yo era el bueno de la película. Mi dirección tenía a su cargo los programas de ayuda al cumplimiento voluntario, los servicios de consulta y facilidades para el pago en tiempo, las campañas de comunicación social y de imagen institucional, entre otras actividades nada coactivas.

Pero no los voy a aburrir con términos técnicos. Solo les diré que en la ONAT perdí la pena de hablar en público, fui entrevistado por mis propios colegas, organicé conferencias de prensa y traté de ayudar en todo lo que pude a los periodistas desde mi extraña posición. Allí aprendí lo poco que sé sobre cómo dirigir equipos de trabajo, negociar para que todos ganen y maniobrar en situaciones tensas; y también a comprender un poco mejor las complejidades humanas.  

Hice cosas increíbles como redactar resoluciones o procedimientos legales, dirigir proyectos con asesores extranjeros, armar informes impecables y escribir cartas poéticamente burocráticas. Puedo añadir que casi cursé una maestría simbólica en cómo entender a un abogado, y también les tomé mucho cariño a los informáticos, dos modos de raciocinio —como regla— diametralmente opuestos: los primeros hacen ver todo más difícil de lo que en realidad es, para que nadie los entienda y presumir de su conocimiento; mientras que a los segundos todo les parece tan fácil que no pueden entender que los demás mortales no los comprendamos a ellos.

Nunca pude superar, sin embargo, mi defecto de hacer las críticas más terribles con una sonrisa demasiado explícita, lo cual con frecuencia todavía me trae problemas, porque algunas personas piensan que me burlo. De hecho, ahora lo aclaro a mis alumnos en la universidad desde el primer día de clases, para cuando les diga “tienes 2 puntos” con el más risueño de mis semblantes, no piensen que soy un HP.

Tampoco logré jamás ser riguroso en el papeleo, ni supe para qué servía la secretaria. Tuve varias en ese tiempo y todas —creo—  me adoraban, entre otras cosas porque me sospecho que no les daba suficiente trabajo. La manera más eficaz de perder un documento importante, era que yo le pidiera a alguna de esas muchachas que trabajaron conmigo que lo archivaran cuidadosamente. Suficiente para que nunca más me volviera a empatar con el dichoso papel, aunque echara las gavetas abajo.

Mientras estuve en la ONAT sucedieron grandes e inolvidables acontecimientos. Nació mi hijo, casi me mato en varios accidentes en una motocicleta con sidecar que manejaba —era un desastre como conductor, a veces llegaba al Ministerio y no recordaba por dónde había ido, y ni hablar de las multas de tránsito que con frecuencia me ponían, todo por andar entretenido—, viajé a varios países (esto merecerá una ampliación posterior, lo prometo) y descubrí, finalmente, que no valían la pena los sacrificios espirituales en función de las mejoras materiales. Fue ahí cuando decidí volver al periodismo, esta ingrata y feliz profesión.

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44 comentarios

  1. paquito,

    Una humilde recomendacion tecnicas. Regresa a la imagen solamente. Este nuevo arreglo se ve terrible. Una de las cosas que mas me gustaba de tu blog era el diseno. Otra opcion es jugar con esas letras, no se. Quiza la imagen te pueda identificar sin necesidad de poner el nombre del blog.

    • Hola amigo paquito, soy un visitante asiduo a tu blog desde que me lo recomendaron, y la primera imagen me gustaba mas, creo que a veces al observador no hay que darle todos los elementos para que se interrelaciones con el sitio, la inclusion del nombre del blog, le resto elegancia y sobriedad al blog, pero bueno, para gustos se hicieron los colores, coincido con el amigo aaron, Un saludo para ti y para tu pareja, y cuidense, que de los buenos quedamos pocos, saludos, LUIS

      • Luis y los demás, los complazco y vuelvo a mis forzudos del inicio. Fue un intento de una nueva y buena amiga mía por solucionar lo del nombre, que otras personas me habían sugerido, pero en la plantilla escogida no encuentro opción para hacerlo fuera de la imagen, como me gustaría a mí. A mi pareja tampoco le gustó el cambio, y yo, bueno, los veía un poco flaquitos y descomidos por la compresión a que fueron sometidos. Ellos no merecen eso, mucho menos por mi nombre. De paso, explico aquí que este es el fragmento de una obra plástica de una reconocida pintora cubana, que se llama Rocío García, a quien no conozco personalmente, pero tengo referencias del tratamiento que hace de la temática homosexual, y algunas de sus pinturas me las obsequiaron digitalizadas. Además, aprovecho para pedirles que si alguien la conoce o tiene su contacto, me facilite una vía para escribirle o hablarle, para darle las gracias y explicar la libertad que me tomé de coger prestada esta obra, cuyo título es CANÍBAL, y pertenece a la Serie El Domador y otros cuentos, del 2003. Las características técnicas son: 120 x 140 cm, óleo s lino.

  2. “que no valían la pena los sacrificios espirituales en función de las mejoras materiales.”

    Estoy, en esta frase, 100% de acuerdo contigo.

  3. Señor Paquito:
    Ya veo por qué no me respondiste la pregunta de a qué te referías cuando me decías lo del “mal camino” en un tu comentario en el balsero suicida , es que no tienes mucho tiempo, pues tienes un buen blog bien cargado y con muchos comentarios. Te felicito y sigue adelante:
    ” Adelante Cubanos Con la Experiencia de 50 años y el Entusiasmo del Primer Día “, ! Hasta La Victoria Siempre!!!!!!

  4. No me negarás que es encantador lanzarse a un trabajo para el cual no te graduaron. Es algo sumamente enriquecedor.
    Ahora bien. Sin pensarlo, he dado con la persona indicada para preguntarle algo que hace rato he venido martillando por ahí.

    Tiene que ver con la ONAT rescatando cuentas malas de los créditos para electrodomésticos.

    Si esos dineros no salieron del Tesoro Nacional, porque este se deposita en el Banco Nacional y el Nacional no hizo préstamos.
    Si la ONAT es para recoger tributo, aporte del ciudadano al Estado.
    Si los capitales e intereses de los préstamos no son tributo al Estado sino negocio entre la banca y los particulares.
    ¿Por qué la ONAT anda recuperando las cuentas morosas de los préstamos que dieron el BPA, el Metropolitano y el BANDEC para comprar electrodomèsticos?

    Y sobretodo: ¿Los Bancos implicados van a pagar el trabajo de la ONAT o lo pagará el Estado con el dinero que todos le damos?

    Porque yo, como contribuyente, no estoy de acuerdo en que mi dinero se use para fines privados. Que vean los bancos como recuperan su dinero despues del mal negocio que hicieron.

    • Una precisión técnica, ahora es Banco Central de Cuba. El Banco Nacional sigue existiendo, pero con otras funciones más restringidas, como el manejo de deudas anteriores a la reestructuración de la banca o algo así. Y en relación con el cobro de los efectos electrodomésticos, estoy de acuerdo contigo en que técnicamente no es función de la administración tributaria, al menos como internacionalmente esta se entiende (y como estaba concebida al inicio), pero ya expliqué que mi efímera carrera administrativa terminó hace cerca de ocho años, y son decisiones posteriores cuyo fundamento no conozco. Supongo que tenga que ver, entre otras cosas, porque la ONAT demostró en su momento ser una organización eficiente, y allá va eso… Ahora, la ONAT no se financia con el dinero de los contribuyentes, como las administraciones tributarias de otros países, sino que tiene un presupuesto del Estado. Y en las condiciones cubanas, trabajar a favor de los bancos comerciales, no es necesariamente hacerlo en función de “fines privados”.

  5. Te lo puse en Twitter, me gustaba más solo con la imagen, que ahora se ha distorsionado.

  6. Excelente, chico. Un placer leerte. AR

  7. Te prometo documetnarme sobre lo del Banco Nacional, porque yo me juraba que por Ley, el erario público se depositaba ahí.

    Ahora, te invito a demostrarme que el Presupuesto del Estado Cubano no les debe nada a los Contribuyentes.

    • Tu planteamiento en sí es una paradoja. El contribuyente es el que aporta al presupuesto del Estado, para redistribuir en la sociedad. No entiendo cuál demostración me pides. Si te refieres a las devoluciones de ingresos indebidos, están reglamentadas (aunque como todas las administraciones tributarias, creo, es más rápido cobrar que devolver).

      • Entonces no me digas que la ONAT no se financia con el dinero de los contribuyentes.
        Dinero del Estado=Dinero que todos pusimos

        • Claro, el dinero del presupuesto viene de los contribuyentes. Pero no veo el punto de la supuesta deuda de la ONAT con los contribuyentes. Lo que te intentaba explicar es que en otros países, las administraciones tributarias reciben directamente para su gestión un porcentaje de lo que recaudan , y en el caso de Cuba, lo que gasta la ONAT no depende directamente de si recauda más o menos ¿entendiste ahora? No quiero decir que eso sea ni mejor ni peor, solo digo que es distinto (por supuesto, cuando yo estaba en la administración, había quienes defendían esa segunda forma de financiamiento, porque le da más independencia a la organización y estimula que haya más gestión de cobro, pero también tiene sus desventajas, porque eso puede provocar que se dé prioridad al cobro de tributos más onerosos sobre otros, o a que se violen los derechos de los contribuyentes, en función de aumentar la recaudación). Aunque también hay administraciones que son como la cubana, en fin, depende de cómo lo establezca cada gobierno.

  8. Muy buen post paquito. Muy buen post. me rei varias veces al ver como cuentas tus peripecias jejej Seria interesante que como periodista (¿cuadrara eso en tu perfil psicologico? jej) pues bien, que como periodista hicieras un trabajo sobre ese impuesto que el estado descuenta automaticamente de los salarios y que se implemento en los primeros años del actual gobierno cubano. Luego ya cada salario viene con el descuento y a nadie se le ocurre pensar que esta pagando impuesto !Por default!

    Seria interesante abundar sobre ese topico. Saludos y Gracias por tan excelente publicacion

    • Exactamente, 25,847 millones de pesos en concepto de Ingresos Tributarios se reportó al 2008. Esto es el 61 % del total de los Ingresos del Estado.
      Específicamente, el de Circulación y Ventas, representó el 31 % para ese año.

      Helo aquí http://www.one.cu/aec2008/datos/6.4.xls Si no sale el link pueden buscar el cuadro Ejecución del Presupuesto del Estado.

      Un cuadro muy interesante. Al final se ve un desbalance de 4200 millones de pesos, una cantidad similar a los gastos en “Otros”.

    • Raudelis, no recuerdo los detalles del asunto, pero hace unos años, al inicio del llamado periodo especial (crisis económica), eso lo explicaron. No tengo claro si fue a raíz de la propia ley tributaria, o en otras circunstancias, pero quedó claro que ese impuesto del cual hablas, había desaparecido cuando el país hizo la reforma general de salarios, en el primer lustro de la década de los 80. De hecho, el impuesto sobre el salario está recogido en la Ley No. 73, pero nunca se ha aplicado, por razones obvias. Y la contribución a la seguridad social, solo fue introducida para los empleados en las empresas en perfeccionamiento que subieron los salarios y ahora en los sectores que se han beneficiado con los aumentos. Por ejemplo, a mí me descuentan ahora de lo que me pagan en la universidad, un 5% para la seguridad social. Sin embargo, mi salario principal, en el periódico, no está gravado. En sentido general, la reforma tributaria de los 90 tampoco se pudo completar. E imagino que ahora ya esté por venir otra, aunque no sé cómo estará su estudio, ni cuáles propuestas están en cartera.

  9. Ah, eso es otra cosa.
    Pero igual, si se paga con el presupuesto del Estado, se paga con dinero del contribuyente.
    Por eso te decía que no me digas que la “ONAT no se financia con el dinero de los contribuyentes, como las administraciones tributarias de otros países, sino que tiene un presupuesto del Estado”, porque el presupuesto del Estado, también en Cuba, es un dinero al cual contribuimos TODOS los ciudadanos.

    Entonces, si yo no usé préstamos bancarios para comprar cacharritos, y digamos que el 61% de mis ingresos van al Estado pues esta es la proporción que el Estado declara que nosotros le damos, tengo derecho a no querer que con lo que YO pago se pague a la ONAT para recoger dinero que NO VA a ir a las arcas del Estado sino a las de los bancos.

    • Que el 61% de los ingresos del presupuesto del Estado, según dices, sean tributarios (no he podido chequear la cifra, ni lo haré, porque no tengo tiempo, de verdad, aunque confío en tu rigor e imagino que esté en ese entorno) no quiere decir jamás que el 61% de los ingresos de una persona en particular se destinen a ese fin (más si se tiene en cuenta que el grupo de los aportes al presupuesto lo hacen las personas jurídicas, no las naturales). Eso es un galimatías tuyo no bien intencionado, y me disculpas la sinceridad. Y por supuesto que tienes derecho a no estar de acuerdo con lo que hace la ONAT o cualquier otra dependencia gubernamental. Yo a veces tampoco lo estoy, y lo digo donde tengo que decirlo.

  10. “Sin embargo, mi salario principal, en el periódico, no está gravado”…..

    jajajjajaj, perdona, Eso te crees tú. ¡Claro que está gravado! Lo que pasa es que no te dan un cheque donde te desglocen cuánto es tu salario real y cuánto de ahí se fue al erario público.

    Como tampoco te desglosan, cuando compras el aceite a 2.80 CUC, que en realidad estás pagando 1.20 por el aceite y 2.40 para el Estado en forma de Impuesto de Circulación y Ventas.

    Y tampoco te cuentan que el aceite te sale a 1.20 porque la empresa que lo vende (que por cierto no tiene competencia) tiene que darle su tajada también al Estado.

    Vaya Paquito, estás regalando dinero y no te das cuenta.

    Y encima, no puedes enterarte cómo se invierte tu dinero. Es más, ni siquiera puedes decir que en vez de comprar las banderitas a… ¿Ya dijeron cuanto paga por ellas el Gobierno?, digamos que 0.05; no puedes sugerir que se las compren a Pepito el de Cuba que es capaz de sacarlas a 0.03 y así, quizás, se baja el desbalance ese de 4 mil millones que viene guindando en el presupuesto porque el Gobierno GASTA más de lo que le entra.

    Que encima, no paga lo que debe. Y el desbalance lo compensa con más deudas.

    Y nadie ve que este Gobierno derrochador, que no nos dice qué, a quién ni a cuánto compra, nos está dejando un Estado endeudado.

    • A nadie, en ninguna sociedad, le pagan todo el valor que añade mediante su trabajo. Eso lo explicó Marx, así que no me extiendo. La diferencia es que en el capitalismo va al dueño privado, y aquí al social. Pero eso no tiene que ver con los tributos, que es otro mecanismo de redistribución. En cuanto al impuesto de circulación, coincido contigo en que es poco transparente, y como todos los impuestos indirectos, es el menos justo. En particular esa figura debió ser eliminada progresivamente con el nuevo sistema tributario, y sustituido por el impuesto sobre las ventas (se contabilizan juntos, pero son muy distintos en su forma de aplicarse, y todavía el primero —una herencia del sistema financiero al estilo del campo socialista— pesa demasiado en el presupuesto, sobre todo a partir del diferencial de precios aplicado a bienes de consumo que no son de primera necesidad como el ron y los cigarrillos. Alguien hizo notar alguna vez que era paradógico que con tantas campañas por la salud, contra el hábito de fumar y de tomar bebidas alcohólicas, el presupuesto dependa en gran medida de este acápite. Pero lamentablemente es así. Lo demás son consideraciones sobre todo políticas, que no comparto contigo, como ya te he comentado antes (lo del “gobierno derrochador” da risa; lo de las deudas, está más que dicho, y su renegociación anunciada en el Parlamento). Siempre el ciudadano querrá más información y la merece toda, por supuesto, pero no siempre existen los mecanismos para hacerlo. Y del criterio popular, estoy seguro de que en Cuba es más atendido, aunque puede ser mucho mejor, que en otros sitios. No pienso que el contribuyente norteamericano, por ejemplo, pueda influir gran cosa en pedir cuentas por los millones de dólares que se gasta ese estado en una televisión que nadie ve, como TV Martí. Y sigue ahí, como dicen los Van Van.

      • A mi, francamente, me tiene sin cuidado lo que puedan hacer o no los contribuyentes norteamericanos, porque ni soy ciudadano de allí ni resido allí.

        Dime, si en el estado de cuentas que el Gobierno presenta, hay un enorme porcentaje de un “Otros” que nadie sabe qué fue, a quién se le compró, y en qué se gastó… ¿No es derrochador el Gobierno?

        Y dime, ¿Qué logramos al renegociar la deuda? Más liquidez ahora, con nuevos créditos. ¿Y luego? Cuando de nuevo no haya con qué pagar.

        El Estado, como el individuo, no puede mantenerse a punta de deuda.

        Dime, ¿Qué mecanismos no existen para informar al ciudadano en qué se gasta el dinero de todos?

        Pienso que primero, hay que legislar cómo el Gobierno puede gastar. Decirle al Gobierno cómo, cuándo, en qué, con quién gastar los dineros del Estado.

        Esto es lo primero que faltaría en Cuba. Una Ley de Contrataciones Públicas.

        Y esta Ley, debería recoger una forma de que toda compra estatal que pase de X pesos debe ir a Licitación Pública, con N días para que todos los posibles proveedores se enteren.

        Que el Acto Público sea abierto, para que todo ciudadano que quiera pueda ver quiénes ofrecieron, por ejemplo Llantas para Yutong y quién ofreció el mejor precio y las mejores garantías y a quién, finalmente, el Gobierno decidió darle el dinero del Estado.

        En las republiquitas bananeras de por acá, existen portales para las compras del Estado.

        • Tal vez esas repúblicas bananeras no tienen detrás un mecanismo de persecusión para bloquearle sus compras, como tiene Cuba. Lo que planteas es de todos modos muy interesante, lo de tu ley de contratatación, digo. Y ya te dije que también me gustaría esa transparencia, pero no sé si el estado cubano esté en capacidad y posibilidad real de hacerlo. Aunque algunos de los macanismos que planteas, responden a una economía capitalista de mercado, que es exactamente lo contrario de lo que intenta hacer Cuba, así que sospecho que no aplican en estas condiciones, pero reconozco que no soy experto. Por cierto, eso de que el Estado no puede mantenerse a punta de deuda ¿lo copiaste del último discurso de Raúl Castro? Porque esa idea hace rato está en el ánimo de sus intervenciones.

          • Ok. A Cuba le bloquean sus compras. OK. Vamos a decir que sí. Vamos a olvidar por un momento que USA es el 4to proveedor de CUba.

            Pero si no hacen público lo que pretenden comprar, ¿Cómo van a conseguir mejores ofertas?

            Si solo le compran a contactos personales de algunos individuos que temporalmente ocupan cargos públicos.

            Si Lage o Perroque no podían poner en un Mural “Necesitamos que alguien nos venda XPacotilla”. ¿Qué podían hacer? Solo se me ocurre recurrir a Conrado porque lo conocían. Y si lo conocen, se toman la cerveza juntos.

          • ¡Y lo fácil que le resulta a Cuba comprar en Estados Unidos, con tantas líneas de créditos y facilidades de pago!

          • No le resulta tan difícil cuando es el cuarto proveedor,

          • Busca, busca información sobre todas las condiciones para esas ventas de los Estados Unidos a Cuba, para que tengas una idea de lo leoninas que son las condiciones. Pero es nuestro proveedor natural geográficamente hablando y sale mucho más barato, supongo, cuando se puede y no les da por enbargar dinero o cargamentos y dárselo a cualquier esquizofrénico de Miami que alegue que Fidel Castro en 1959 le dio un pisotón en un dedo y esto le provocó traumas irreparables en su existencia.

  11. Conste, estoy muy de acuerdo con pagar impuestos.

    Estoy de acuerdo con el impuesto a las ventas, aunque no con el monto que se aplica en Cuba, que es un monto exagerado que castiga al consumo.

    El 9.09, que todos pagamos a la Seguridad Social, debe reflejarse en nuestro recibo de pago. Para que todos recordemos que lo pagamos. No que gano 198 pesos y no sé que ahí me están descontando ya el poco famoso 9.09 de Seguridad Social.
    Eso desmitifica lo de la Seguridad Social Gratuita. La pagamos. Pero no nos consta. No es un impuesto. Es nuestro pago de un servicio que quizás vamos a necesitar.

    Lo que quiero es que lo detallen. Que en cada compra me lo desglocen.

    Y quiero que el Estado me diga cómo lo va a gastar. Porque quizás, yo puedo conseguirle al Estado lo mismo a menos precio.

    • Dame elementos que prueben lo exagerado del impuesto sobre las ventas acá, y compáramelo con otros países, ya que tienes esa información más clara. La restriccción en el consumo en Cuba no depende a mi juicio de la política fiscal, sino de la disponibilidad de bienes y servicios. Y el 9.09, según tengo entendido, porque no soy contador, está referido a las vacaciones acumuladas, no tiene nada que ver con la seguridad social, lo cual ya te expliqué antes. Lo que sí dudo es que tu quieras conseguirle algo a este Estado a menos precio, jajaja. Por cierto, ya que hablas en primera persona de tus intereses, sería bueno también saber cuál es tu aporte al bienestar de este país por el cual tanto te preocupas. Porque las posiciones hipercríticas desde la palestra del francotirador, sin otra obra conocida que la de alterar la imagen de la bandera de tu país natal, me hacen sospechar que no sean buenas tus intenciones en este o en cualquier otro debate que sostengamos. Podrías si quieres, escribirme a mi correo, y seguir este análisis sin tu seudónimo, porque me gustaría tener la certeza de quién eres, y poder entenderte mejor. Es difícil dialogar con una polemista que no da la cara, y a quien también me gustaría hacer preguntas sobre lo que sabe y lo que ha hecho o no, además de criticar.

      • ¿Te es tan difícil atacar el mensaje que necesitas atacar al individuo?

        Dime, porque ahí sí me arrebato, ¿En qué parte yo alteré la imagen de la bandera de mi país? Dime. Porque a pesar de haber podido hacerlo, y de saber que el Gobierno se hace la vista gorda y no te quita la ciudadanía según manda nuestra Ley Suprema, yo no he adoptado otra ciudadanía.

        Yo sigo siendo Cubana, con todos los derechos y deberes que eso implica.

        Pago mi pasaporte cubano a 500 dólares, a pesar de que un cambio de ciudadanía me costaría menos.

        Y abogo por el derecho al voto de los cubanos residentes en el exterior, porque es un derecho Constitucional, coartado por la Ley Electoral.

        Y abogo porque sea el Peso cubano y no cualquier otra mierda lo que se use en Cuba para pagar y para comprar desde un pan hasta un pasaje aéreo, que sea bueno para todas las gestiones.

        ——–

        El ITBM aquí es de 5 % vs el 24 % en Cuba. Y claro, viene desglosado en el tiquet de compra.

        Y no en Cuba, sino en todas partes, el impuesto a la venta actúa frenando el consumo porque limita la capacidad de compra.
        ——–

        Sin problema puedes hacerme preguntas.

        —-

        Y sí. Yo con muchísimo gusto le conseguiría muchas cosas al Estado a buenos precios. Pero, primero necesito enterarme de lo que el Estado pretende comprar.

        Por ejemplo, si yo lo hubiera sabido, hubiera podido conseguirle las computadoras a menos precio. Lo digo, porque el precio que yo podía conseguir, aún cuando ellos le metieran el margen de ganancia de las TRD, y el impuesto de circulación, iba a resultar en un precio minorista mucho menor.

        • Ay, perdón, me equivoqué, yo pensé que la bandera cubana tenía una estrella en el centro del triángulo, no un gusanito.
          Pero no te lo tomes a mal, me conmueve mucho tu patriotismo. ¿Y por cuál candidato a delegado, de qué circunscripción, tú votarías en abril próximo?
          Gracias por el dato del impuesto, que por lo que dices, supongo sea más bien tipo IVA. No es la misma concepción del de las ventas acá. Pero en esto del sistema tributario, coincido contigo en que Cuba está en pañales.
          Los precios de las TRD tienen una naturaleza económica distinta a los sistemas universales de formación de precios, acá están concebidas como “recaudadoras” de divisas o su equivalente. Por supuesto que todos los cubanos de a pie preferiríamos que no fuera así.

          • Aún no he visto las biografías y depende de qué circunscripción asignen al consulado donde cubaneo.

            No es como el IVA, que es Impuesto al Valor Agregado. Es Impuesto a la Transferencia de Bienes Muebles y Servicios. Exactamente, un Impuesto de Circulación y Ventas.

          • Además, el voto es secreto.

            Mi derecho a votar no lo es.

  12. “lo del “gobierno derrochador” da risa”
    ——————

    A mi no me da ninguna risa. Es como que “da risa” que te vendan un pan con menos peso que el normado. O que te vendan gasolina mezclada con kerosene. ¿Daría risa?

    A mi no me da ninguna. Yo lo veo y me convenzo que el Gobierno no está dejando las cuentas claras.

    • Yo de lo que me convenzo es de que tú no le tienes ningún cariño a este gobierno, del cual, por cierto, yo no formo parte. Así que no la cojas conmigo. Pero ojalá hubiera acá mucho para derrochar. Sí puedo dar fe, al menos de lo poco que he visto de cómo se deciden las cosas por acá, de cuánto malabarismo hay que hacer en un país con recursos financieros y materiales tan limitados como este, para tratar de sobrevivir y tal vez algún día avanzar, sin préstamos de organismos internacionales, con créditos encarecidos por el riesgo de irritar al gobierno de los Estados Unidos, con bloqueo y crisis económica global, y también con mucha ineficiencia interna.

      • Ningún cariño le tengo al Gobierno. ¿Por qué habría de tenerlo?
        El Gobierno es un Administrador, al cual le Pagamos para que gestione correctamente los recursos del Estado. Lo hace bien o lo hace mal. No hay por qué tenerle carilño porque no es un familiar, ni un amigo ni una mascota. Hay que evaluar su gestión. Lamentablemente, si la gestión es mala, no es culpa mía sino del Gobierno.

        Fidel y Raúl van a morirse. Quizás venga un joven de la Dinastía Castro o quizás no, pero el Estado Cubano va a existir más allá de ellos. Existió antes y existirá después del Gobierno de los Castro.

        A la llegada del Gobierno de los Castro recibieron un país con excelentes indicadores económicos. Entre los mejores de América Latina.

        Lo que había que mejorar se podía mejorar sin des-cojonar lo que estaba bien.

        A la salida de los Castro, si no ocurre un milagro, nos dejan un país totalmente arruinado y endeudado. Y lo que prometieron arreglar sigue mal.

        Los créditos salen caros no por el bloqueo (al dinero no le importa eso) sino porque el Estado 1-No tiene suficientes ingresos para respaldar sus deudas y 2-El Gobierno se ha creado fama de mala paga.

        • “A la llegada del Gobierno de los Castro recibieron un país con excelentes indicadores económicos. Entre los mejores de América Latina”
          “A la salida de los Castro, si no ocurre un milagro, nos dejan un país totalmente arruinado y endeudado. Y lo que prometieron arreglar sigue mal”
          Después de esta impresionante lección de historia de Cuba antes y después del 59, no creo que valga la pena emborronar cuartillas.

          • Nada más agarra un libro rojo de Historia de Cuba que anda por ahí y fíjate en la cantidad de ingenios, la cantidad de cabezas de ganado pr habitantes, la cantidad de habitantes por línea telefónica y numeritos así.
            Económicamente, Cuba estaba muchísimo mejor que un montón de países de la región.
            Ahora no solo está peor, sino que lo que supuestamente se iba a arreglar, tampoco se arregló y en el camino esos mismos índices se pusieron peor.

          • Ese es el mismo tipo de comparación que con frecuencia se abusa también en Cuba, pero al revés, de cuántas escuelas o cuántos hospitales había o no antes del 59 y los que hay ahora. Son realidades en mi criterio incomparables, y me parece tan manipulador esgrimir aquellos indicadores económicos, como cebarnos en el consuelo de las desgracias sociales de aquella época.

  13. No, no lo copié de ahí. Por enésima vez voy a repetirte que yo no copio y cuando voy a usar alguna referencia la cito. Es más, si en algún momento identificas que yo he copiado algo, dímelo sin pena.
    Sí me llama la atención que tras 50 años de balance negativo (más Gasto que Ingresos) en la administración que el Gobierno hace del dinero del Estado, ahora es que los cubanos puedan enterarse (solo porque lo dice Raul Castro y nadie más que él) que no pueden mantenerse a punta de deuda.
    Con la pena que me da. Ya la gusanera había trillado ese tema. Empezando por Marta Beatriz Roque e incluyendo a CAM.
    ¿Será que ya se cerraron todas las puertas para pedir fia´o?
    No sé qué habrá propuesto Raúl para reducir la deuda. Pero solo tiene dos posibles salidas. O Ganas más o Gastas menos.
    Y la verdad, no veo cómo Cuba pudiera aumentar sus ingresos mientras no libere las fuerzas productivas (que según Marx es el verdadero camino al socialismo) Porque la gusanera está pasando el verdadero páramo con la recesión y por más que los dejen mandar más remesas no pueden porque no están ganando como antes.
    Así que al Gobierno le queda Gastar menos. Es lo más probable porque ahora nadie le presta.
    ————–
    Todavía no me dices, Paquito, ¿Por qué el Gobierno cubano no puede adoptar prácticas de transparencia en el manejo de los fondos de todos?

    ¿Crees que es tan difícil?

    Mira, es tan difícil como hacer una página web y que cada Ministerio publique: “Para Marzo necesito 50 resmas de papel” Y que todos los vendedores de papel, empresas cubanas o extranjeras, vayan y le pongan (pudiera ser una especie de zona de comentarios) “Te lo vendo a XXX.YY $” Y el ciudadano pueda ver cuánto el Ministerio decidió pagar.

    Eso disminuye muchísimo la tentación de corrupción. Y baja al mínimo el Gasto “Otros”, que actualmente resulta más alto que algunos gastos identificados.

    • Sin dudas, habrá que gastar menos. Te juro que cuando yo sea presidente te llamo para que organices esa página web en todos los ministerios. Pero no sé si llegaré tan alto. Y ahora paso a concentrarme en escribir mi próximo post, si no te es molestia.

      • En una sola página web pueden poner todos los anuncios. Es básicamente un tablón de anuncios.

        Y si de mi dependiera, voto por ti.

  14. El proyecto Con Todas Las Banderas lo puedes revisar aquí http://contodaslasbanderas.blogspot.com/

    Te aseguro que lo entenderás mejor. Es una propuesta de mucha creatividad en favor del pluralismo.

    Incluso, hay una propuesta de bandera cubana con los colores de los gays.

    Llégate, es muy interesante. Sobretodo porque no hay artistas involucrados, solo gente normalita.

    • Lo revisaré, lo prometo. Pero soy medio comemierda así, no me gusta jugar con los símbolos, ni con los niños ni los ancianos, u otras cosas que para mí merezcan respeto absoluto.

  15. […] añado algunas observaciones en relación con los tributos o impuestos —tema que me fascina y todavía siento muy cercano—, así como en la cuestión de los derechos humanos, el reconocimiento de todos los tipos de […]


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